LECTURAS DEL MIÉRCOLES X DEL T. ORDINARIO 12 DE JUNIO


Antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN ONOFRE


ANTÍFONA DE ENTRADA (Jr 29, 11. 12. 14)


Yo tengo designios de paz, no de aflicción, dice el Señor. Me invocarán y yo los escucharé y los libraré de su esclavitud dondequiera que se encuentren.


ORACIÓN COLECTA


Concédenos, Señor, tu ayuda para entregarnos fielmente a tu servicio, porque sólo en el cumplimiento de tu voluntad podremos encontrar la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Dios nos ha capacitado para que seamos servidores de una alianza nueva, basada no en la letra, sino en el Espíritu.


De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 4-11


Hermanos: Cristo es quien me da esta seguridad ante Dios. No es que yo quiera atribuirme algo como propio, sino que mi capacidad viene de Dios, el cual me ha hecho servidor competente de una nueva alianza, basada no en la letra, sino en el Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.

 
Ahora bien, si aquel régimen de muerte, el de la ley grabada en tablas de piedra, se promulgó tan gloriosamente, que los israelitas no podían fijar la vista en el rostro de Moisés por su resplandor, aunque pasajero, ¿cuánto más glorioso no será el régimen del Espíritu?
 
Efectivamente, si el régimen de la condenación fue glorioso, con mucho mayor razón lo será el régimen de la salvación. Más aún, aquel esplendor ha sido eclipsado ya por esta gloria incomparable. Y si aquello que era pasajero, fue glorioso, ¿cuánto más glorioso no será lo permanente?

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 98

R/. Santo es el Señor, nuestro Dios.

 
Alaben al Señor, a nuestro Dios, y póstrense a sus pies, pues el Señor es santo. R/.
 
Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes, y Samuel, entre aquellos que lo honraban, clamaron al Señor y Él los oyó. R/.
 
Desde la columna de nubes les hablaba y ellos oyeron sus preceptos y la ley que les dio. R/.
 
Señor, Dios nuestro, tú los escuchaste, Dios de perdón fuiste para ellos, aunque siempre castigabas sus faltas. R/.
 
Alaben al Señor, a nuestro Dios, póstrense ante su monte santo, pues santo es nuestro Dios. R/.
 
ACLAMACIÓN (Sal 24, 4. 5)




R/. Aleluya, aleluya.
 
Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la verdad de tu doctrina. R/.


No he venido a abolir la ley, sino a darle plenitud.


Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 17-19


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.

 
Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Que estos dones traídos a tu altar nos obtengan de ti, Señor y Dios nuestro, la gracia de servirte con amor y la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 72, 28)


Mi felicidad consiste en estar cerca de Dios y en poner sólo en Él mis esperanzas.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor, que nuestra participación en esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar como memorial suyo, nos una siempre con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 11 junio, 2013 at 3:29  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL MARTES X DEL T. ORDINARIO 11 DE JUNIO SAN BERNABÉ APÓSTOL


Ustedes son la sal de la tierra.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN BERNABÉ APÓSTOL


ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Hch 11, 24)


Bienaventurado san Bernabé, que fue digno de ser contado entre los Apóstoles, pues era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe.


ORACIÓN COLECTA


Señor, tú que llenaste de fe y de amor al apóstol san Bernabé y lo destinaste a predicar la salvación a los paganos, ayúdanos, por su intercesión, a dar a conocer a todos tu Evangelio por medio de nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe.


Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 11, 21-26; 13, 1-3


En aquellos días, fueron muchos los que se convirtieron y abrazaron la fe. Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé fue enviado a Antioquía. Llegó Bernabé, y viendo la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho; y como era hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe, exhortó a todos a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor. Así se ganó para el Señor una gran muchedumbre.

 
Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró, lo llevó consigo a Antioquía. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente. Allí, en Antioquía, fue donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de "cristianos".
 
Había en la comunidad cristiana de Antioquía algunos profetas y maestros, como Bernabé, Simón (apodado el "Negro"), Lucio el de Cirene, Manahén (que se crió junto con el tetrarca Herodes) y Saulo. Un día estaban ellos ayunando y dando culto al Señor, y el Espíritu Santo les dijo: "Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la misión que les tengo destinada". Todos volvieron a ayunar y a orar; después les impusieron las manos y los despidieron.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 97

R/. El Señor ha revelado a las naciones su justicia.

 
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
 
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
 
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
 
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.


ACLAMACIÓN (Mt 5, 16)



R/. Aleluya, aleluya.

 
Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos. R/.


Ustedes son la luz del mundo.


Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 13-16


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente.

 
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero para que alumbre a todos los de la casa.
 
Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos". 

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Que el sacrificio que vamos a ofrecerte, encienda, Señor, en nosotros el amor que impulsó a san Bernabé, Apóstol, a difundir la luz del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio I o II de los Apóstoles.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 15)


Ya no los llamaré siervos, dice el Señor, porque el siervo no conoce lo que hace su señor. Los llamaré amigos, porque les he dado a conocer todo lo que he oído a mi Padre.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Te suplicamos, Señor, por intercesión de san Bernabé, que esta Eucaristía, en la que hemos recibido a Cristo sacramentalmente, nos haga merecedores de contemplarlo eternamente en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 10 junio, 2013 at 3:10  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL LUNES X DEL T. ORDINARIO 10 DE JUNIO


Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN BOGUMILO DE GNIEZNO


ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 6, 3-4)


Ten piedad de mí, Señor, porque me encuentro sin fuerzas. Cúrame, Señor, porque la enfermedad me aflige.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo unigénito soportara nuestros sufrimientos, para enseñarnos el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha nuestras súplicas por nuestros hermanos enfermos y concede a cuantos están afligidos por el dolor, las penas y la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que el Señor ha llamado bienaventurados, y de saberse unidos para salvación del mundo, a la pasión de Cristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA


Dios nos conforta para que nosotros podamos confortar a los demás en todos sus sufrimientos.


De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 1-7


Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Timoteo, hermano nuestro, deseamos a la Iglesia de Dios que está en Corinto y a todos los cristianos que viven en la provincia de Acaya, la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor.

 
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre lleno de misericordia y Dios que siempre consuela. Él es quien nos conforta en nuestras tribulaciones, para que nosotros podamos también confortar con la misma fuerza que recibimos de Dios, a los que se encuentran atribulados.
 
Porque así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así, por medio de Cristo, recibimos también un gran consuelo. Por eso, si sufrimos, es para consuelo y salvación de ustedes; si somos consolados, es también para consuelo de ustedes, para que puedan soportar con paciencia los mismos sufrimientos que nosotros soportamos.
 
Tenemos, pues, una firme esperanza en ustedes, porque sabemos que, así como ustedes son nuestros compañeros en el sufrimiento, también lo serán en el consuelo.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 33

R/. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.

 
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.
 
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
 
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
 
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en Él. R/.


ACLAMACIÓN (Mt 5, 12)

R/. Aleluya, aleluya.

 
Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos. R/.


Dichosos los pobres de espíritu.


Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 1-12


En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, y les dijo:

 
"Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos, puesto que de la misma manera persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Dios nuestro, cuya providencia dirige cada momento de nuestra vida, recibe las súplicas y las ofrendas con que imploramos tu misericordia por nuestros hermanos enfermos, para que la preocupación de ahora por su enfermedad, se nos convierta pronto en gozo por su salud. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 1, 24)


Así completo en mi carne los dolores de Cristo, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Dios nuestro, auxilio inefable en la enfermedad, ayuda con tu poder a estos hijos tuyos enfermos, para que, aliviados por tu misericordia, vuelvan a ocupar su lugar en la asamblea de tus fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 9 junio, 2013 at 3:09  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL DOMINGO X DEL T. ORDINARIO 9 DE JUNIO


"Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo"




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN EFRÉN DE SIRIA


ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 26, 1-2)


El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? Cuando me asaltan mis enemigos, tropiezan y caen.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, de quien todo bien procede, inspíranos propósitos de justicia y santidad, y concédenos tu ayuda para poder cumplirlos. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Tu hijo está vivo.


Del primer libro de los Reyes: 17, 17-24


En aquellos días, cayó enfermo el hijo de la dueña de la casa en la que se hospedaba Elías. La enfermedad fue tan grave, que el niño murió. Entonces la mujer le dijo a Elías: "¿Qué te he hecho yo, hombre de Dios? ¿Has venido a mi casa para que recuerde yo mis pecados y se muera mi hijo?".

 
Elías le respondió: "Dame acá a tu hijo". Lo tomó del regazo de la madre, lo subió a la habitación donde él dormía y lo acostó sobre el lecho. Luego clamó al Señor: "Señor y Dios mío, ¿es posible que también con esta viuda que me hospeda te hayas irritado, haciendo morir a su hijo?".
 
Luego se tendió tres veces sobre el niño y suplicó al Señor, diciendo: "Devuélvele la vida a este niño". El Señor escuchó la súplica de Elías y el niño volvió a la vida. Elías tomó al niño, lo llevó abajo y se lo entregó a su madre, diciendo: "Mira, tu hijo está vivo". Entonces la mujer dijo a Elías: "Ahora sé que eres un hombre de Dios y que tus palabras vienen del Señor".

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 29

R/. Te alabaré, Señor, eternamente.

 
Te alabaré, Señor, pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos. Tú, Señor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste. R/.
 
Alaben al Señor los que lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; y en la mañana, el júbilo. R/.
 
Escúchame, Señor, y compadécete; Señor, ven en mi ayuda. Convertiste mi duelo en alegría, te alabaré por eso eternamente. R/.


Dios quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos.


De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 1, 11-19


Hermanos: Les hago saber que el Evangelio que he predicado, no proviene de los hombres, pues no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

 
Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla; deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.
 
Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN (Lc 7, 16)





R/. Aleluya, aleluya.

 
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.


Joven, yo te lo mando: Levántate.


Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 11-17


En aquel tiempo, se dirigía Jesús a una población llamada Naím, acompañado de sus discípulos y de mucha gente. Al llegar a la entrada de la población, se encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda, a la que acompañaba una gran muchedumbre.

 
Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: "No llores". Acercándose al ataúd, lo tocó y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces dijo Jesús: "Joven, yo te lo mando: Levántate". Inmediatamente el que había muerto se levantó y comenzó a hablar. Jesús se lo entregó a su madre.
 
Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar a Dios, diciendo: "Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo".
 
La noticia de este hecho se divulgó por toda Judea y por las regiones circunvecinas.


Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


Credo


PLEGARIA UNIVERSAL


Jesucristo está presente en nuestra vida, y en la vida del mundo entero. La fuerza de su resurrección, el poder de su Espíritu, acompaña nuestros pasos. Por eso, confiando en su presencia salvadora, presentamos ahora nuestras plegarias por todos los hombres a nuestro Padre Dios.


Después de cada petición diremos: Te rogamos, óyenos, y aumenta nuestra fe.

 
Para que la Iglesia siempre y en todo lugar pueda presentar el verdadero rostro de Cristo con gran fe, alegría y amor. Oremos.
 
Para que en todo el mundo y especialmente en nuestra patria, reinen la justicia, la paz y el bienestar de todos. Oremos.
 
Para que nosotros, que participamos en esta celebración, nuestra familia y toda nuestra comunidad, crezcamos en la fe y la caridad. Oremos.
 
Para que quienes están sufriendo enfermedad, soledad, pobreza y dudas, reciban lo que necesitan. Oremos.
 
Para que nuestros difuntos sean unidos a la gloria del Resucitado. Oremos.


Dios nuestro, origen y meta de nuestra vida, escucha nuestra plegaria y haz que sea realidad lo que te pedimos con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Mira, Señor, con bondad, estos dones que te presentamos humildemente, para que sean gratos a tus ojos y nos hagan crecer en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 17, 3)


Señor, tú eres mi amor, mi fuerza y mi refugio, mi liberación y mi ayuda. Tú eres mi Dios.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Que la fuerza redentora de esta Eucaristía nos proteja, Señor, de nuestras malas inclinaciones y nos guíe siempre por el camino de tus mandamientos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 8 junio, 2013 at 3:49  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL SÁBADO IX DEL T. ORDINARIO 8 DE JUNIO INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


Su madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


SAN MEDARDO OBISPO


ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 12, 6)


Mi corazón se llena de alegría por el Salvador y entona al Señor un himno de acción de gracias por los bienes que me ha concedido.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que formaste en el corazón de la santísima Virgen María una digna morada al Espíritu Santo, ayúdanos, por su maternal intercesión, para que seamos cada vez menos indignos de que habites en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Den gracias al Señor. – Yo subo al cielo, a donde está Dios.


Del libro de Tobías: 12, 1. 5-15. 20


Cuando terminaron los festejos de la boda de Tobías y Sara, Tobit llamó a su hijo Tobías y le dijo: "Tenemos que pagarle lo debido al hombre que te ha acompañado y darle una buena recompensa". Tobías llamó a Rafael y le dijo: "Recibe como recompensa la mitad de todo lo que hemos traído y vete en paz".

 
Entonces Rafael se llevó a los dos aparte y les dijo: "Bendigan a Dios y glorifíquenlo delante de todos los vivientes por los beneficios que les ha hecho y canten himnos de alabanza a su nombre. Proclamen dignamente las obras del Señor y no sean negligentes en reconocerlas. Es bueno guardar el secreto del rey, pero es todavía mejor proclamar y celebrar las obras del Señor. Hagan el bien, y el mal no los alcanzará. Es buena la oración con el ayuno, y la limosna con la justicia. Es mejor tener poco viviendo con rectitud, que tener mucho haciendo el mal. Es mejor dar limosnas que acumular tesoros. La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado. Quienes dan limosna tendrán larga vida; los pecadores y los malvados son enemigos de sí mismos.
 
Voy a decirles toda la verdad, sin ocultarles nada. Les acabo de decir que es bueno guardar el secreto del rey y que es mejor todavía proclamar y celebrar las obras del Señor. Sepan, pues, que cuando ustedes dos, Tobías y Sara, oraban, yo ofrecía sus oraciones al Señor de la gloria, como un memorial; y lo mismo hacía, cuando tú, Tobit, enterrabas a los muertos. Y cuando te levantaste sin dudar y dejaste tu comida y fuiste a sepultar a aquel muerto, precisamente entonces yo fui enviado para ponerte a prueba. Dios me envió de nuevo a curarte a ti y a Sara, tu nuera. Yo soy Rafael, uno de los siete santos ángeles que estamos presentes ante el Señor de la gloria.
 
Así pues, den gracias al Señor en la tierra y alaben a Dios. Por mi parte, yo vuelvo junto a aquel que me ha enviado. Ustedes escriban todas las cosas que les han sucedido". Y desapareció.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Tobías 13

R/. Bendito sea Dios, que vive por los siglos.

 
Bendito sea Dios, que vive por los siglos: Él castiga y tiene compasión, hunde hasta el abismo y saca de él y no hay quien escape de su mano. R/.
 
Si se convierten a Él con todo el corazón y toda el alma y proceden rectamente en su presencia, volverán a gozar de su mirada y nunca más les volverá la espalda. R/.
 
Miren lo que ha hecho por nosotros, denle gracias de todo corazón y bendigan al rey eterno con sus obras. R/.
 
Yo le doy gracias en mi país de destierro, pues anunció su grandeza a un pueblo pecador. Conviértanse, pecadores, obren rectamente en su presencia y esperen que tenga compasión de ustedes. R/.


ACLAMACIÓN (Cfr. Lc 2, 19)





R/. Aleluya, aleluya.

 
Dichosa la Virgen María, que guardaba la palabra de Dios y la meditaba en su corazón. R/.


María conservaba en su corazón todas aquellas cosas.


Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 41-51


Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.

 
Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo: "Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia". Él les respondió: "¿Por qué me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?". Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad. Su madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecerte en esta festividad de la Virgen María, sea agradable a tus ojos y nos alcance tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio de Santa María Virgen.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 2, 19)


María conservaba todas aquellas palabras y las meditaba en su corazón.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor, que nos has hecho partícipes del memorial de nuestra redención, concédenos, por intercesión de María, la Madre de tu Hijo, participar más profundamente de tu vida y alegrarnos con la abundancia de tus bendiciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 7 junio, 2013 at 15:00  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL VIERNES IX DEL T. ORDINARIO 7 DE JUNIO SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


En el cielo habrá más alegría por un pecador que se convierte, que por noventa y nueve justos, que no necesitan convertirse.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


SAN ISAAC DE CÓRDOBA


 

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)


Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles y reanimarlos en tiempo de hambre.


Se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA


Al celebrarse hoy la solemnidad del Corazón de Jesús, en la que recordamos el inmenso amor de tu Hijo hacia nosotros, te suplicamos, Padre todopoderoso, que nos concedas alcanzar de esa fuente inagotable la abundancia de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Yo mismo apacentaré a mis ovejas y las haré reposar.


Del libro del profeta Ezequiel: 34, 11-16


Esto dice el Señor Dios: "Yo mismo iré a buscar a mis ovejas y velaré por ellas. Así como un pastor vela por su rebaño cuando las ovejas se encuentran dispersas, así velaré yo por mis ovejas e iré por ellas a todos los lugares por donde se dispersaron un día de niebla y de oscuridad. Las sacaré de en medio de los pueblos, las congregaré de entre las naciones, las traeré a su tierra y las apacentaré por los montes de Israel, por las cañadas y por los poblados del país. Las apacentaré en pastizales escogidos, y en lo alto de los montes de Israel tendrán su aprisco; allí reposarán en buenos prados, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. Yo mismo apacentaré a mis ovejas; yo mismo las haré reposar, dice el Señor Dios. Buscaré a la oveja perdida y haré volver a la descarriada; curaré a la herida, robusteceré a la débil, y a la que está gorda y fuerte, la cuidaré. Yo las apacentaré en la justicia".


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 22

R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.

 
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
 
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.
 
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
 
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término. R/.
 
La prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros.
 

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 5-11
 
Hermanos: Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que Él mismo nos ha dado. En efecto, cuando todavía no teníamos fuerzas para salir del pecado, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado. Difícilmente habrá alguien que quiera morir por un justo, aunque puede haber alguno que esté dispuesto a morir por una persona sumamente buena. Y la prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros, cuando aún éramos pecadores. Con mayor razón, ahora que ya hemos sido justificados por su sangre, seremos salvados por Él del castigo final. Porque, si cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con Él por la muerte de su Hijo, con mucho más razón, estando ya reconciliados, recibiremos la salvación participando de la vida de su Hijo. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN (Mt 11, 29)



R/. Aleluya, aleluya.

 
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón. R/.


Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido.


Del santo Evangelio según san Lucas: 15, 3-7


En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y a los escribas esta parábola: "¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría, y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: ‘Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido’.

 
Yo les aseguro que también en el cielo habrá más alegría por un pecador que se convierte, que por noventa y nueve justos, que no necesitan convertirse".


Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


Credo


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Ten en cuenta, Señor, el inefable amor del corazón de tu Hijo, para que este don que te ofrecemos, sea agradable a tus ojos y sirva como expiación de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PREFACIO


En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.

 
El cual, con inmenso amor, se entregó por nosotros en la cruz e hizo salir sangre y agua de su costado herido, de donde habrían de brotar los sacramentos de la Iglesia, para que todos, atraídos hacia el corazón abierto del salvador, pudieran beber siempre, con gozo, de la fuente de la salvación. Por eso, con los ángeles y con todos los santos te alabamos, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo…


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37-38)


Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí, brotarán ríos de agua viva.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor, que este sacramento de caridad nos haga arder en un santo amor que, atrayéndonos siempre hacia tu Hijo, nos enseñe a reconocerlo en cada uno de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 6 junio, 2013 at 3:34  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL JUEVES IX DEL T. ORDINARIO 6 DE JUNIO


"No estás lejos del Reino de Dios".




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN MARCELINO CHAMPAGNAT


SAN RAFAEL GUÍZAR Y VALENCIA


ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)


Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes Él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Haz, Señor, que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez.


Del libro de Tobías: 6, 10-11; 7, 1. 9-17; 8, 4-9


En aquellos días, cuando entraron a la provincia de Media y se acercaban a la ciudad de Ecbatana, Rafael le dijo al joven Tobías: "Tobías, hermano". Él le contestó: "¿Qué quieres?". Rafael le dijo: "Es necesario que pasemos esta noche en casa de Ragüel, pariente tuyo, que tiene una hija llamada Sara".

 
Al llegar a Ecbatana, Tobías le dijo a Rafael: "Azarías, hermano, condúceme por el camino más corto a casa de Ragüel, nuestro hermano". Rafael lo condujo a la casa de Ragüel, a quien encontraron sentado en la puerta de su patio, y lo saludaron. Él les contestó: "¡Mucho gusto, hermanos! Sean bienvenidos". Y los hizo pasar a su casa. Mató un carnero de su rebaño y los recibió amablemente.
 
Se lavaron, se purificaron y se sentaron a la mesa. Entonces Tobías le dijo a Rafael: "Azarías, hermano, dile a Ragüel que me dé la mano de mi hermana Sara". Ragüel alcanzó a escucharlo y le dijo a Tobías: "Come y bebe y descansa tranquilamente esta noche. Nadie tiene más derecho que tú, hermano, para casarse con mi hija Sara, y a nadie se la puedo yo dar sino a ti, porque tú eres mi pariente más cercano. Pero tengo que decirte una cosa, hijo. Se la he entregado a siete parientes nuestros y todos murieron antes de tener relaciones con ella. Por eso, hijo, come y bebe y el Señor cuidará de ustedes".
 
Tobías replicó: "No comeré ni beberé, hasta que no hayas tomado una decisión acerca de lo que te he pedido". Ragüel le contestó: "Está bien. Según la ley de Moisés, a ti se te debe dar. El cielo mismo lo ha decretado. Cásate, pues, con tu hermana; desde ahora tú eres su hermano, y ella, tu hermana. Desde hoy y para siempre será tu esposa. Hijo, que el Señor del cielo los acompañe durante esta noche, tenga misericordia de ustedes y les conceda su paz".
 
Ragüel mandó llamar a su hija Sara, ella vino, y tomándola de la mano, se la entregó a Tobías, diciéndole: "Recíbela, pues, según lo prescrito en la ley de Moisés. A ti se te da como esposa. Tómala y llévala con bien a la casa de tu padre. Y que el Señor del cielo les conceda a ustedes un buen viaje y les dé su paz". Entonces Ragüel llamó a la madre de Sara y le pidió que trajera papel para escribir el acta de matrimonio, en que constara que su hija había sido entregada por esposa a Tobías, de acuerdo con lo establecido en la ley de Moisés. La esposa de Ragüel trajo el papel. Y él escribió y firmó. Y después se sentaron a cenar.
 
Ragüel llamó a su esposa Edna y le dijo: "Hermana, prepárales la habitación y conduce allá a Sara". Edna fue, preparó el lecho como su esposo le había indicado y llorando por la suerte de Sara, la condujo allí. Se enjugó las lágrimas y le dijo: "Hija mía, ten valor. Que el Señor del cielo cambie tu tristeza en alegría. ¡Ten valor!". Y salió de la habitación.
 
Al terminar la cena, Ragüel y Edna decidieron acostarse y acompañaron al joven a la habitación. Cerraron la puerta y se fueron.
 
Tobías se levantó y le dijo a Sara: "¡Levántate, hermana! Supliquemos al Señor, nuestro Dios, que tenga misericordia de nosotros y nos proteja". Se levantó Sara y comenzaron a suplicar al Señor que los protegiera, diciendo: "Bendito seas, Dios de nuestros padres y bendito sea tu nombre por los siglos de los siglos. Que te bendigan los cielos y todas tus creaturas por los siglos de los siglos. Tú creaste a Adán y le diste a Eva como ayuda y apoyo, y de ambos procede todo el género humano. Tú dijiste: ‘No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacer a alguien como él, para que lo ayude’ ".
 
"Ahora, Señor, si yo tomo por esposa a esta hermana mía, no es por satisfacer mis pasiones, sino por un fin honesto. Compadécete, Señor, de ella y de mí y haz que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez". Y los dos dijeron: "Amén, amén" y se durmieron en paz.


Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 127

R/. Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos.

 
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá del fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien. R/.
 
Su mujer, como vid fecunda, en medio de su casa; sus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de su mesa. R/.
 
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor: "Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida". R/.


ACLAMACIÓN (Cfr. 2 Tm 1, 10)




R/. Aleluya, aleluya.

 
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.


Éste es el primer mandamiento. – El segundo es semejante a éste.


Del santo Evangelio según san Marcos: 12, 28-34


En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó: "¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?". Jesús le respondió: "El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor que éstos".

 
El escriba replicó: "Muy bien, Maestro. Tienes razón, cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de Él, y amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios".
 
Jesús, viendo que había hablado muy sensatamente, le dijo: "No estás lejos del Reino de Dios". Y ya nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a Él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)


Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 5 junio, 2013 at 3:30  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL MIÉRCOLES IX DEL T. ORDINARIO 5 DE JUNIO SAN BONIFACIO OBISPO Y MÁRTIR


Cuando resuciten de entre los muertos, ni los hombres tendrán mujer ni las mujeres marido, sino que serán como los ángeles del cielo.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN BONIFACIO OBISPO Y MÁRTIR


ANTÍFONA DE ENTRADA


Este santo luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzado sobre roca firme.


ORACIÓN COLECTA


Señor, que la intercesión de tu mártir san Bonifacio, nos ayude a mantener con firmeza y a proclamar con nuestras obras, aquella misma fe que él predicó con su palabra y atestiguó con su sangre. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


El Dios de la gloria escuchó las súplicas de Sara y de Tobit.


Del libro de Tobías: 3, 1-11. 16-17


En aquellos días, Tobit, profundamente afligido, oró entre sollozos, diciendo: "Señor, tú eres justo y tus obras también son justas. Siempre procedes con misericordia y lealtad. Tú eres el juez del mundo. Acuérdate de mí, Señor, y ten piedad de mí. No me castigues por mis pecados, no tomes en cuenta mis faltas ni las de mis padres.

 
Porque desobedecimos tus mandatos nos entregaste al saqueo, al destierro y a la muerte; nos hiciste objeto de las murmuraciones, las burlas y el desprecio de las naciones entre las cuales nos dispersaste. Señor, tu castigo es verdaderamente justo, porque ni mis padres ni yo hemos cumplido tus mandamientos ni hemos sido leales contigo. Haz de mí lo que quieras, Señor: quítame la vida, hazme desaparecer y volver al polvo, pues más me vale morir que vivir, porque me han llenado de insultos y estoy hundido en la tristeza. Líbrame ya, Señor, de esta desgracia, envíame al descanso eterno y no te alejes de mí. Pues más me vale morir que vivir sufriendo tantas desgracias y escuchando tantos insultos".
 
Aquel mismo día, Sara, la hija de Ragüel, que vivía en la ciudad de Ecbatana, en la provincia de Media, tuvo que soportar los insultos de una esclava de su padre, porque Sara se había casado siete veces y Asmodeo, el malvado demonio, había matado a todos sus maridos, apenas se acercaban a ella. Así pues, la esclava le dijo: "¡Tú eres la que estrangulas a tus maridos! Te has casado con siete y no has disfrutado a ninguno. ¿Por qué te desquitas con nosotras por la muerte de tus esposos? Vete a donde están ellos y que nunca veamos ni un hijo ni una hija tuyos".
 
Sara se entristeció tanto, que comenzó a llorar y subió al segundo piso de su casa, con intención de ahorcarse. Pero reflexionó: "No lo haré, no vaya a ser que la gente insulte a mi padre, diciéndole que su hija única, tan querida, se ahorcó de dolor y sea yo así la causa de que mi padre se muera de tristeza. Más vale que no me ahorque, sino que le pida al Señor que me envíe la muerte, para que no tenga que escuchar ya tantos insultos durante mi vida". Entonces levantó sus manos hacia el cielo e invocó al Señor Dios.
 
En aquel instante, el Dios de la gloria escuchó las súplicas de Sara y de Tobit, y envió al ángel Rafael a curarlos: a Tobit, quitándole las manchas blancas de los ojos, a fin de que pudiera ver la luz de Dios, y a Sara, hija de Ragüel, librándola del malvado demonio Asmodeo, para darla como esposa a Tobías, hijo de Tobit, pues Tobías tenía más derecho a casarse con ella que todos los que la habían pretendido.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 24

R/. A ti, Señor, levanto mi alma.

 
A ti, Señor, levanto mi alma; mi Dios, en ti confío, no quede defraudada mi confianza ni se burlen de mí mis enemigos. R/.
 
Nadie que haya confiado en ti ha quedado jamás decepcionado. Quienes a Dios traicionan por los ídolos, ésos sí quedarán decepcionados. R/.
 
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina, tú eres nuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra esperanza. R/.
 
Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Según ese amor y esa ternura, acuérdate de nosotros. R/.
 
Porque el Señor es recto y bondadoso indica a los pecadores el sendero, guía por la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos. R/.


ACLAMACIÓN (Jn 11, 25. 26)




R/. Aleluya, aleluya.

 
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá. R/.


Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.


Del santo Evangelio según san Marcos: 12, 18-27


En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús algunos de los saduceos, los cuales afirman que los muertos no resucitan, y le dijeron: "Maestro, Moisés nos dejó escrito que si un hombre muere dejando a su viuda sin hijos, que la tome por mujer el hermano del que murió, para darle descendencia a su hermano. Había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se casó y murió sin dejar hijos. El segundo se casó con la viuda y murió también, sin dejar hijos; lo mismo el tercero. Los siete se casaron con ella y ninguno de ellos dejó descendencia. Por último, después de todos, murió también la mujer. El día de la resurrección, cuando resuciten de entre los muertos, ¿de cuál de los siete será mujer? Porque fue mujer de los siete".

 
Jesús les contestó: "Están en un error, porque no entienden las Escrituras ni el poder de Dios. Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni los hombres tendrán mujer ni las mujeres marido, sino que serán como los ángeles del cielo. Y en cuanto al hecho de que los muertos resucitan, ¿acaso no han leído en el libro de Moisés aquel pasaje de la zarza, en que Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Están, pues, muy equivocados".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Santifica, Señor, con tu bendición estas ofrendas y enciende en nosotros ese amor a ti, por el que tu santo mártir Bonifacio fue capaz de soportar todos los tormentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 24)


Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Que el sacramento que hemos recibido nos dé, Señor, la misma fortaleza con la que tu santo mártir Bonifacio fue fiel en tu servicio y generoso en el sufrimiento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 4 junio, 2013 at 3:28  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL MARTES IX DEL T. ORDINARIO 4 DE JUNIO


¿Está permitido o no, pagarle el tributo al César?




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SANTA RUTH LA MOABITA


ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 7, 9)


Vi una muchedumbre innumerable de toda nación y raza, pueblo y lengua. Aleluya.


ORACIÓN COLECTA


Señor y Dios nuestro, que en la nueva alianza instituida por Cristo continúas formándote, sin distinción de razas ni fronteras, un pueblo que tu Espíritu Santo congrega en la unidad, haz que tu Iglesia, fiel a la misión que le confiaste, comparta siempre las alegrías y las esperanzas de la humanidad y sea como su fermento y su alma, para convertir a todos los hombres a Cristo y hacerlos hijos de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Estuve privado de la vista.


Del libro de Tobías: 2, 9-14


Aquella noche, después de enterrar el cadáver, me bañé, salí al patio de mi casa y me quedé dormido junto a la pared, con la cara descubierta, pues hacía calor. Yo no sabía que arriba, en la pared, había unos pájaros. Su estiércol caliente me cayó en los ojos y se me formaron unas manchas blancas.

 
Consulté a los médicos para que me curaran, pero mientras más ungüentos me aplicaban, las manchas se extendían más sobre mis ojos, hasta que me quedé completamente ciego. Estuve privado de la vista durante cuatro años, y todos mis hermanos estaban afligidos. Ajicar se hizo cargo de mí durante dos años, hasta que se fue a Elimaida.
 
Entonces mi esposa Ana se puso a hacer sobre pedido tejidos de lana, que luego entregaba a sus dueños y ellos le pagaban. Un día, el siete del mes doce, al terminar ella un trabajo, lo entregó a los dueños, quienes, además de darle su paga íntegra, le regalaron un cabrito.
 
Al llegar a mi casa el cabrito, comenzó a balar, y yo, al oírlo, llamé a Ana y le pregunté: "¿De dónde ha salido ese cabrito? ¿No será robado? Devuélveselo a sus dueños, porque nosotros no podemos comer nada robado". Entonces ella me respondió: "Es un regalo que me hicieron, además de mi paga". Pero yo no le creí y le dije que lo devolviera a sus dueños y me enojé con ella por ese motivo. Entonces ella me replicó: "¿De qué te han servido tus limosnas? ¿De qué te han servido tus buenas obras? ¡Dímelo tú, que todo lo sabes!".

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 111

R/. El justo vive confiado en el Señor.

 
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
 
No temerán malas noticias, puesto que en el Señor viven confiados. Firme está y sin temor su corazón, pues vencidos verán a sus contrarios. R/.
 
Al pobre dan limosna, obran siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria. R/.


ACLAMACIÓN (Cfr. Ef 1, 17-18)

R/. Aleluya, aleluya.

 
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.


Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.


Del santo Evangelio según san Marcos: 12, 13-17


En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos le enviaron a Jesús unos fariseos y unos partidarios de Herodes, para hacerle una pregunta capciosa. Se acercaron, pues, a Él y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñas con toda verdad el camino de Dios. ¿Está permitido o no, pagarle el tributo al César? ¿Se lo damos o no se lo damos?". Jesús, notando su hipocresía, les dijo: "¿Por qué me ponen una trampa? Tráiganme una moneda para que yo la vea". Se la trajeron y Él les preguntó: "¿De quién es la imagen y el nombre que lleva escrito?". Le contestaron: "Del César". Entonces les respondió Jesús: "Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". Y los dejó admirados.


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, los dones que te presentamos y concede a tu Iglesia, nacida del costado de Cristo en la cruz, encontrar en la participación de este sacrificio la santidad de vida que la haga más digna de su autor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 19, 34)


Uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza e inmediatamente salió sangre y agua.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Alimentados con el sacramento de tu Hijo, te pedimos, Señor, que hagas fecunda la actividad de tu Iglesia, para que no cese de revelar a los pobres la inagotable riqueza del Evangelio, puesto que tú los has llamado a formar la parte escogida de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 3 junio, 2013 at 15:30  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL LUNES IX DEL T. ORDINARIO 3 DE JUNIO SAN CARLOS LWANGA Y COMPAÑEROS MÁRTIRES


‘Éste es el heredero; vamos a matarlo y la herencia será nuestra’.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN CARLOS LWANGA Y COMPAÑEROS MÁRTIRES


ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 36, 39)


El Señor es el que salva a los justos; Él es su fortaleza en la tribulación.


ORACIÓN COLECTA


Señor Dios, que has querido que la sangre de los mártires sea semilla de nuevos cristianos, haz que el ejemplo de san Carlos y de sus compañeros y su lealtad a Cristo frente a las torturas, atraigan a los pueblos africanos a vivir la fe cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Tobit seguía el camino del bien.


Del libro de Tobías: 1, 3; 2, 1-8


Yo, Tobit, seguía el camino del bien y de la justicia todos los días de mi vida y daba muchas limosnas a mis hermanos, los judíos que habían sido deportados junto conmigo a la ciudad de Nínive, en Asiria.

 
Durante el reinado de Asaradón regresé a mi casa y me devolvieron a mi esposa, Ana, y a mi hijo, Tobías. En Pentecostés, que es nuestra fiesta de acción de gracias por las cosechas, me prepararon una gran comida y me dispuse a comer. Cuando me trajeron los platillos y vi que eran tantos, le dije a mi hijo Tobías: "Ve a buscar a alguno de nuestros hermanos pobres, cautivos en Nínive, que tenga puesta en el Señor toda su mente y todo su corazón, y tráelo, para que coma conmigo. Yo te esperaré hasta que vuelvas".
 
Tobías se fue a buscar a alguno de nuestros hermanos pobres y al regresar, me dijo: "¡Padre!". Yo le respondí: "Dime, hijo". El prosiguió: "Asesinaron a uno de nuestro pueblo: lo llevaron a la plaza, lo ahorcaron y ahí está todavía". De un salto me levanté de la mesa, sin probar bocado, y llevé el cadáver a una casa, hasta que el sol se ocultara y lo pudiera sepultar.
 
Volví a mi casa, me lavé y comí con lágrimas mi pan, recordando las palabras que el profeta Amós pronunció contra Betel: Todas las fiestas de ustedes se convertirán en llanto, y todas sus canciones, en lamentos". Y rompí a llorar.
Cuando el sol se metió, fui, cavé una fosa y lo enterré. Mis vecinos se burlaban de mí y me decían: "Este hombre nunca va a escarmentar. Ya una vez lo condenaron a muerte por este mismo delito, pero se escapó, y ahora sigue enterrando a los muertos".

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 111

R/. Dichosos los que temen al Señor.

 
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
 
Fortuna y bienestar habrá en su casa, siempre obrarán conforme a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla. R/.
 
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente jamás se desviarán; vivirá su recuerdo para siempre. R/.


ACLAMACIÓN (Cfr. Ap 1, 5)




R/. Aleluya, aleluya.

 
Señor Jesús, testigo fiel, primogénito de entre los muertos, tu amor por nosotros es tan grande, que has lavado nuestras culpas con tu sangre. R/.


Se apoderaron del hijo, lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viña.


Del santo Evangelio según san Marcos: 12, 1-12


En aquel tiempo, Jesús comenzó a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos y les dijo: "Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó una torre para el vigilante, se la alquiló a unos viñadores y se fue de viaje al extranjero. A su tiempo, les envió a los viñadores un criado para recoger su parte del fruto de la viña. Ellos se apoderaron de él, lo golpearon y lo devolvieron sin nada. Les envió otro criado, pero ellos lo descalabraron y lo insultaron. Volvió a enviarles otro y lo mataron. Les envió otros muchos y los golpearon o los mataron.

 
Ya sólo le quedaba por enviar a uno, su hijo querido, y finalmente también se lo envió, pensando: ‘A mi hijo sí lo respetarán’. Pero al verlo llegar, aquellos viñadores se dijeron: ‘Éste es el heredero; vamos a matarlo y la herencia será nuestra’. Se apoderaron de él, lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viña.
 
¿Qué hará entonces el dueño de la viña? Vendrá y acabará con esos viñadores y dará la viña a otros. ¿Acaso no han leído en las Escrituras: La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente?".
 
Entonces los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, quisieron apoderarse de Jesús, porque se dieron cuenta de que por ellos había dicho aquella parábola, pero le tuvieron miedo a la multitud, dejaron a Jesús y se fueron de ahí.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Al presentarte, Señor, nuestras ofrendas, te suplicamos humildemente que nos concedas celebrar esta Eucaristía con la misma entrega que llevó a los jóvenes mártires de África a morir antes que ofenderte. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mc 8, 35)


El que perdiere su vida por mí y por el Evangelio, la salvará, dice el Señor.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Te rogamos, Señor, que esta Eucaristía que dio fortaleza a tus mártires para soportar los tormentos, nos ayude, en medio de las dificultades, a permanecer firmes en la fe y en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 2 junio, 2013 at 15:46  Dejar un comentario  
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