LECTURAS DEL MARTES XIII DEL T. ORDINARIO 30 DE JUNIO (VERDE)


"¿Quién es éste, a quien hasta los vientos y el mar obedecen?"
 

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

PRIMEROS MÁRTIRES CRISTIANOS

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sir 36, 18

 

Concede, Señor, la paz a los que esperan en ti, y cumple así las palabras de tus profetas; escucha las plegarias de tu siervo, y de tu pueblo Israel.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor Dios, creador y soberano de todas las cosas, vuelve a nosotros tus ojos y concede que te sirvamos de todo corazón, para que experimentemos los efectos de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

El Señor hizo llover azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra.

 

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Del libro del Génesis 19, 15-29

 

Aquel día, al rayar el alba, los ángeles apresuraban a Lot diciéndole: "Vamos; toma a tu esposa y a tus dos hijas, para que no perezcas a causa de los pecados de Sodoma".

 

Como Lot no se decidía, los tomaron de la mano a él, a su mujer y a sus dos hijas, los sacaron de su casa y los condujeron fuera de la ciudad, porque el Señor los perdonaba. Cuando estaban fuera, uno de los ángeles le dijo:

 

"Ponte a salvo, no mires hacia atrás, no te detengas en el valle; ponte a salvo en los montes para que no perezcas".

 

Lot le respondió: "No, te lo ruego. Tú me has favorecido a mí, tratándome con gran misericordia al salvarme la vida; pero yo no podré sobrevivir en los montes, pues la desgracia me alcanzaría ahí y moriría. Mira, aquí cerca hay una ciudad pequeña, en donde puedo refugiarme y salvar la vida. ¿Verdad que es pequeña y puedo vivir en ella?"

 

El ángel le contestó: "Accedo a lo que me pides, no arrasaré esa ciudad que dices. Aprisa, ponte a salvo, pues no puedo hacer nada hasta que llegues allá". Por eso la ciudad se llamó Soar. El sol salía cuando Lot llegó a Soar.

 

El Señor hizo llover desde el cielo azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra. Arrasó aquellas ciudades y todo el valle, con los habitantes de las ciudades y la hierba del campo. La mujer de Lot miró hacia atrás y se convirtió en estatua de sal.

 

Abraham se levantó de mañana y se dirigió al sitio donde había estado con el Señor. Miró en dirección de Sodoma y Gomorra toda la extensión del valle, y vio una gran humareda que salía del suelo, como el humo de un horno.

Así, cuando el Señor destruyó las ciudades del valle y arrasó las ciudades en las que Lot había vivido, se acordó de Abraham y libró a Lot de la catástrofe.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 25

 

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R/. Ten compasión de mí, Señor.

 

Examíname, Señor, ponme a prueba, sondea mis entrañas y mi corazón, porque tengo tu bondad ante mis ojos y camino en tu verdad. R/.

 

No me trates como a los pecadores ni me castigues como a los sanguinarios, que en sus manos llevan infamias y las tienen llenas de sobornos. R/.

 

Yo, en cambio, camino en la integridad; sálvame y ten compasión de mí. Mi pie se mantiene en el camino recto, en la asamblea bendeciré al Señor. R/.

 

ACLAMACIÓN Sal 129, 5

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Confío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra. R/.

 

Dio una orden terminante a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma.

 

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Del santo Evangelio según san Mateo 8, 23-27

 

En aquel tiempo, Jesús subió a una barca junto con sus discípulos. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan fuerte, que las olas cubrían la barca; pero Él estaba dormido. Los discípulos lo despertaron, diciéndole: "Señor, ¡sálvanos, que perecemos!"

 

Él les respondió: "¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?" Entonces se levantó, dio una orden terminante a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma. Y aquellos hombres, maravillados, decían: "¿Quién es éste, a quien hasta los vientos y el mar obedecen?"

 

Palabra del Señor. 

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Sé propicio, Señor, a nuestras plegarias y acepta benignamente estas ofrendas de tus siervos, para que aquello que cada uno ofrece en honor de tu nombre aproveche a todos para su salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 35, 8

 

Señor Dios, qué preciosa es tu misericordia. Por eso los hombres se acogen a la sombra de tus alas.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Que el efecto de este don celestial, Señor, transforme nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que sea su fuerza, y no nuestro sentir, lo que siempre inspire nuestras acciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 29 junio, 2015 at 15:40  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL LUNES XIII DEL T. ORDINARIO 29 DE JUNIO SOLEMNIDAD DE SAN PEDRO Y SAN PABLO APÓSTOLES (ROJO)


Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN PEDRO Y SAN PABLO APÓSTOLES

 

Misa vespertina de la vigilia

 

Esta Misa se utiliza la tarde del día 28 de junio, antes o después de las primeras Vísperas de la solemnidad.

 

ANTÍFONA DE ENTRADA

 

Pedro, el Apóstol, y Pablo, el maestro de las naciones, nos han enseñado tu Evangelio, Señor.

 

Se dice Gloria.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Concédenos, Señor Dios nuestro, que nos ayude la intercesión de los santos apóstoles Pedro y Pablo, por quienes diste a tu Iglesia las primeras enseñanzas de la misión recibida de lo alto, para que también por ellos nos des el auxilio de la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Te voy a dar lo que tengo: En el nombre de Jesús, camina.

 

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Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 3, 1-10

 

En aquel tiempo, Pedro y Juan subieron al templo para la oración vespertina, a eso de las tres de la tarde. Había allí un hombre lisiado de nacimiento, a quien diariamente llevaban y ponían ante la puerta llamada la "Hermosa", para que pidiera limosna a los que entraban en el templo.

 

Aquel hombre, al ver a Pedro y a Juan cuando iban a entrar, les pidió limosna. Pedro y Juan fijaron en él los ojos y Pedro le dijo: "Míranos". El hombre se quedó mirándolos en espera de que le dieran algo. Entonces Pedro le dijo: "No tengo ni oro ni plata, pero te voy a dar lo que tengo: En el nombre de Jesucristo nazareno, levántate y camina". Y, tomándolo de la mano, lo incorporó.

 

Al instante sus pies y sus tobillos adquirieron firmeza. De un salto se puso de pie, empezó a andar y entró con ellos al templo caminando, saltando y alabando a Dios.

 

Todo el pueblo lo vio caminar y alabar a Dios, y al darse cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado junto a la puerta "Hermosa" del templo, quedaron llenos de miedo y no salían de su asombro por lo que había sucedido.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

 

Del salmo 18

 

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R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.

 

Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo trasmite a la otra noche. R/.

 

Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.

 

Dios me eligió desde el seno de mi madre.

 

clip_image008De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 1, 11-20

 

Hermanos: Les hago saber que el Evangelio que he predicado, no proviene de los hombres, pues no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

 

Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla; deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.

 

Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor.

 

Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

 

ACLAMACIÓN (Jn 21, 17)

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero. R/.

 

Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.

 

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Del santo Evangelio según san Juan: 21, 15-19

 

En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?" Él le contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos".

 

Por segunda vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Él le respondió: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Pastorea mis ovejas".

 

Por tercera vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?" Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: "Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas.

 

Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras". Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: "Sígueme".

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Se dice Credo.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Señor, al celebrar con alegría la solemnidad de tus santos apóstoles Pedro y Pablo, traemos a tu altar nuestras ofrendas y te suplicamos que la grandeza de tu misericordia supla la extrema pobreza de nuestros méritos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PREFACIO

 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

 

Porque en los apóstoles Pedro y Pablo has querido darnos un motivo de alegría: Pedro fue el primero en confesar la fe; Pablo, el maestro que la anunció con claridad; Pedro fundó la primitiva Iglesia con el resto de Israel; Pablo la extendió entre los paganos llamados a la fe.

 

De esta forma, Señor, por caminos diversos, congregaron a la única familia de Cristo; y coronados por el martirio, son igualmente venerados por tu pueblo. Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo…

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Jn 21, 15. 17)

 

Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Te rogamos, Señor, que fortalezcas con estos celestiales sacramentos a tus fieles, que has iluminado con la enseñanza de los santos Apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.

 

Misa del día

 

ANTÍFONA DE ENTRADA

 

Éstos son los que, viviendo en nuestra carne, con su sangre fecundaron a la Iglesia, bebieron del cáliz del Señor, y fueron hechos amigos suyos.

 

Se dice Gloria.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Dios nuestro, tú que nos llenas de una venerable y santa alegría en la solemnidad de tus santos apóstoles Pedro y Pablo, concede a tu Iglesia que se mantenga siempre fiel a todas las enseñanzas de aquellos por quienes comenzó la propagación de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Ahora sí estoy seguro de que el Señor envió a su ángel, para librarme de las manos de Herodes.

 

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Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 12, 1-11

 

En aquellos días, el rey Herodes mandó apresar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Mandó pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan, y viendo que eso agradaba a los judíos, también hizo apresar a Pedro. Esto sucedió durante los días de la fiesta de los panes Ázimos. Después de apresarlo, lo hizo encarcelar y lo puso bajo la vigilancia de cuatro turnos de guardia, de cuatro soldados cada turno. Su intención era hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua. Mientras Pedro estaba en la cárcel, la comunidad no cesaba de orar a Dios por él.

 

La noche anterior al día en que Herodes iba a hacerlo comparecer ante el pueblo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas y los centinelas cuidaban la puerta de la prisión. De pronto apareció el ángel del Señor y el calabozo se llenó de luz. El ángel tocó a Pedro en el costado, lo despertó y le dijo: "Levántate pronto". Entonces las cadenas que le sujetaban las manos se le cayeron. El ángel le dijo: "Cíñete la túnica y ponte las sandalias", y Pedro obedeció. Después le dijo: "Ponte el manto y sígueme". Pedro salió detrás de él, sin saber si era verdad o no lo que el ángel hacía, y le parecía más bien que estaba soñando. Pasaron el primero y el segundo puesto de guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la calle. La puerta se abrió sola delante de ellos. Salieron y caminaron hasta la esquina de la calle y de pronto el ángel desapareció.

 

Entonces, Pedro se dio cuenta de lo que pasaba y dijo: "Ahora sí estoy seguro de que el Señor envió a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de todo cuanto el pueblo judío esperaba que me hicieran".

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 33

 

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R/. El Señor me libró de todos mis temores.

 

Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.

 

Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.

 

Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.

 

Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en Él. R/.

 

Ahora sólo espero la corona merecida.

 

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De la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 4, 6-8. 17-18

 

Querido hermano: Ha llegado para mí la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida. He luchado bien en el combate, he corrido hasta la meta, he perseverado en la fe. Ahora sólo espero la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiará en aquel día, y no solamente a mí, sino a todos aquellos que esperan con amor su glorioso advenimiento.

 

Cuando todos me abandonaron, el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Y fui librado de las fauces del león. El Señor me seguirá librando de todos los peligros y me llevará sano y salvo a su Reino celestial.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN (Mt 16, 18)

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella, dice el Señor. R/.

 

Tú eres Pedro y yo te daré las llaves del Reino de los cielos.

 

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Del santo Evangelio según san Mateo: 16, 13-19

 

En aquel tiempo cuando llego Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?" Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas".

 

Luego les preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".

 

Jesús le dijo entonces: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre, que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo".

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Se dice Credo.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Haz, Señor, que la oración de tus santos Apóstoles acompañe la ofrenda que te presentamos, y nos permita celebrar con devoción este santo sacrificio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PREFACIO

 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

 

Porque en los apóstoles Pedro y Pablo has querido darnos un motivo de alegría: Pedro fue el primero en confesar la fe; Pablo, el maestro que la anunció con claridad; Pedro fundó la primitiva Iglesia con el resto de Israel; Pablo la extendió entre los paganos llamados a la fe.

 

De esta forma, Señor, por caminos diversos, congregaron a la única familia de Cristo; y coronados por el martirio, son igualmente venerados por tu pueblo. Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo…

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Mt 16, 16. 18)

 

Dijo Pedro a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Renovados por este sacramento, Señor, concédenos vivir de tal manera en tu Iglesia que, perseverando en la fracción del pan y en la enseñanza de los Apóstoles, tengamos un solo corazón y un mismo espíritu, fortalecidos por tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.

 

Published in: on 28 junio, 2015 at 15:50  Comments (2)  

LECTURAS DEL DOMINGO XIII DEL T. ORDINARIO 28 DE JUNIO (VERDE)


Jesús notó al instante que una fuerza curativa había salido de Él, se volvió hacia la gente y les preguntó: "¿Quién ha tocado mi manto?

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN IRENEO DE LYON OBISPO Y MÁRTIR

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 46, 2

 

Pueblos todos, aplaudan; aclamen al Señor con gritos de júbilo.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor Dios, que mediante la gracia de la adopción filial quisiste que fuéramos hijos de la luz, concédenos que no nos dejemos envolver en las tinieblas del error, sino que permanezcamos siempre vigilantes en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

 

Gloria.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Por envidia del diablo entró la muerte en el mundo.

 

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Del libro de la Sabiduría 1, 13-15; 2, 23-24

 

Dios no hizo la muerte, ni se recrea en la destrucción de los vivientes. Todo lo creó para que subsistiera.

 

Las creaturas del mundo son saludables; no hay en ellas veneno mortal. Dios creó al hombre para que nunca muriera, porque lo hizo a imagen y semejanza de sí mismo; mas por envidia del diablo entró la muerte en el mundo y la experimentan quienes le pertenecen.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 29

 

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R/. Te alabaré, Señor, eternamente.

 

Te alabaré, Señor, pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos. Tú, Señor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste. R/.

 

Alaben al Señor quienes lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; por la mañana, el júbilo. R/.

 

Escúchame, Señor, y compadécete; Señor, ven en mi ayuda. Convertiste mi duelo en alegría, te alabaré por eso eternamente. R/.

 

Que la abundancia de ustedes remedie la necesidad de sus hermanos pobres.

 

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De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios 8, 7. 9. 13-15

 

Hermanos: Ya que ustedes se distinguen en todo: en fe, en palabra, en sabiduría, en diligencia para todo y en amor hacia nosotros, distínganse también ahora por su generosidad.

 

Bien saben lo generoso que ha sido nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, se hizo pobre por ustedes, para que ustedes se hicieran ricos con su pobreza.

 

No se trata de que los demás vivan tranquilos, mientras ustedes están sufriendo. Se trata, más bien, de aplicar durante nuestra vida una medida justa; porque entonces la abundancia de ustedes remediará las carencias de ellos, y ellos, por su parte, los socorrerán a ustedes en sus necesidades.

 

En esa forma habrá un justo medio, como dice la Escritura: Al que recogía mucho, nada le sobraba; al que recogía poco, nada le faltaba.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN cfr. 2 Tm 1, 1 

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.

 

¡Óyeme, niña, levántate!

 

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Del santo Evangelio según san Marcos 5, 21-43

 

En aquel tiempo, cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se quedó en la orilla y ahí se le reunió mucha gente. Entonces se acercó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se echó a sus pies y le suplicaba con insistencia: "Mi hija está agonizando. Ven a imponerle las manos para que se cure y viva". Jesús se fue con él, y mucha gente lo seguía y lo apretujaba.

 

Entre la gente había una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos y había gastado en eso toda su fortuna, pero en vez de mejorar, había empeorado. Oyó hablar de Jesús, vino y se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto, pensando que, con sólo tocarle el vestido, se curaría. Inmediatamente se le secó la fuente de su hemorragia y sintió en su cuerpo que estaba curada.

 

Jesús notó al instante que una fuerza curativa había salido de Él, se volvió hacia la gente y les preguntó: "¿Quién ha tocado mi manto?" Sus discípulos le contestaron: "Estás viendo cómo te empuja la gente y todavía preguntas: `¿Quién me ha tocado?’ " Pero Él seguía mirando alrededor, para descubrir quién había sido. Entonces se acercó la mujer, asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado; se postró a sus pies y le confesó la verdad. Jesús la tranquilizó, diciendo: "Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad".

 

Todavía estaba hablando Jesús, cuando unos criados llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle a éste: "Ya se murió tu hija. ¿Para qué sigues molestando al Maestro?" Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: "No temas, basta que tengas fe". No permitió que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

 

Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús el alboroto de la gente y oyó los llantos y los alaridos que daban. Entró y les dijo: "¿Qué significa tanto llanto y alboroto? La niña no está muerta, está dormida". Y se reían de Él.

 

Entonces Jesús echó fuera a la gente, y con los padres de la niña y sus acompañantes, entró a donde estaba la niña. La tomó de la mano y le dijo: "¡Talitá, kum!", que significa: "¡Óyeme, niña, levántate!" La niña, que tenía doce años, se levantó inmediatamente y se puso a caminar. Todos se quedaron asombrados. Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie y les mandó que le dieran de comer a la niña.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Credo.

 

PLEGARIA UNIVERSAL

 

Con plena confianza en el Señor, oremos por toda la humanidad.

 

Después de cada petición diremos: Escúchanos, Padre.

 

– Para que en la Iglesia universal crezca la comunión que nace de la fe en el mismo Señor. Oremos.

 

– Para que el Papa Francisco (sucesor de Pedro) y todos los obispos (sucesores de los apóstoles) sean fieles al servicio del pueblo que Jesucristo les ha encomendado. Oremos.

 

– Para que los enfermos no pierdan la esperanza en que el Señor les devuelva la salud y para que quienes los atienden lo hagan con el mismo amor con que Jesús lo hacía. Oremos.

 

– Para que todos los que conducen por nuestras carreteras sean prudentes, y recuerden la responsabilidad de preservar la propia vida y la de los demás. Oremos.

 

– Para que todos los que nos hemos reunido para la comunión con el Señor, que se hizo pobre por nosotros, sepamos compartir nuestros bienes con los que menos tienen. Oremos.

 

Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo y derrama generosamente tus dones sobre nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Señor Dios, que bondadosamente realizas el fruto de tus sacramentos, concédenos que seamos capaces de servirte como corresponde a tantos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 102, 1

 

Bendice, alma mía al Señor; que todo mi ser bendiga su santo nombre.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Que la víctima divina que te hemos ofrecido y que acabamos de recibir, nos vivifique, Señor, para que, unidos a ti con perpetuo amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 27 junio, 2015 at 15:33  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL SÁBADO XII DEL T. ORDINARIO 27 DE JUNIO MEMORIA DE NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO (BLANCO)


Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedará sano.

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN CIRILO DE ALEJANDRÍA OBISPO Y DOCTOR DE LA IGLESIA

 

NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO

 

ANTÍFONA DE ENTRADA

 

Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces Virgen para siempre.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor nuestro Jesucristo, que en tu santísima Madre, la Virgen María, has querido darnos una madre dispuesta siempre a socorrernos, concédenos, por su intercesión maternal, experimentar en nosotros los frutos de tu redención. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

¿Hay algo difícil para Dios? Volveré a visitarte, y Sara tendrá un hijo.

 

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Del libro del Génesis 18, 1-15

 

Un día, el Señor se le apareció a Abraham en el encinar de Mambré. Abraham estaba sentado en la entrada de su tienda, a la hora del calor más fuerte. Levantando la vista, vio de pronto a tres hombres que estaban de pie ante él. Al verlos, se dirigió a ellos rápidamente desde la puerta de la tienda, y postrado en tierra, dijo: "Señor mío, si he hallado gracia a tus ojos, te ruego que no pases junto a mí sin detenerte. Haré que traigan un poco de agua para que se laven los pies y descansen a la sombra de estos árboles; traeré pan para que recobren las fuerzas y después continuarán su camino, pues sin duda para eso han pasado junto a su siervo".

 

Ellos le contestaron: "Está bien. Haz lo que dices". Abraham entró rápidamente en la tienda donde estaba Sara, y le dijo: "Date prisa, toma tres medidas de harina, amásalas y cuece unos panes".

 

Luego Abraham fue corriendo al establo, escogió un ternero y se lo dio a un criado para que lo matara y lo preparara. Cuando el ternero estuvo asado, tomó requesón y leche y lo sirvió todo a los forasteros. Él permaneció de pie junto a ellos, bajo el árbol, mientras comían. Ellos le preguntaron: "¿Dónde está Sara, tu mujer?" Él respondió: "Allá, en la tienda". Uno de ellos le dijo: "Dentro de un año volveré sin falta a visitarte por estas fechas; para entonces, Sara, tu mujer, habrá tenido un hijo".

 

Sara estaba escuchando detrás de la puerta de la tienda. (Abraham y Sara eran ya muy ancianos, y a Sara le había cesado su regla). Sara se rio por lo bajo y pensó: "Siendo yo tan vieja y mi marido un anciano, ¿podré experimentar el placer?"

 

Entonces el Señor le dijo a Abraham: "¿Por qué se ha reído Sara y ha dicho: `¿Será cierto que voy a dar a luz, siendo ya tan vieja?’ ¿Acaso hay algo difícil para Dios? El año que viene, en el plazo señalado, volveré a visitarte, y Sara tendrá un hijo". Sara dijo entonces, asustada: "No me estaba riendo". Pero el Señor replicó: "No lo niegues; sí te estabas riendo".

 

Palabra de Dios. 

 

Te alabamos, Señor.

 

Lucas 1

 

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R/. El Señor se acordó de su misericordia.

 

Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava. R/.

 

Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre. R/.

 

Su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada. R/.

 

Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre. R/.

 

ACLAMACIÓN Mt 8, 17

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores. R/.

 

Muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos.

 

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Del santo Evangelio según san Mateo 8, 5-17

 

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un oficial romano y le dijo: "Señor, tengo en mi casa un criado que está en cama, paralítico, y sufre mucho". Él le contestó: "Voy a curarlo".

 

Pero el oficial le replicó: "Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; cuando le digo a uno: `¡Ve!, él va; al otro: “Ven!”, y viene; a mi criado: `¡Haz esto!’, y lo hace".

 

Al oír aquellas palabras, se admiró Jesús y dijo a los que lo seguían: "Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande. Les aseguro que muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos. En cambio, a los herederos del Reino los echarán fuera, a las tinieblas. Ahí será el llanto y la desesperación".

 

Jesús le dijo al oficial romano: "Vuelve a tu casa y que se te cumpla lo que has creído". Y en aquel momento se curó el criado.

 

Al llegar Jesús a la casa de Pedro, vio a la suegra de éste en cama, con fiebre. Entonces la tomó de la mano y desapareció la fiebre. Ella se levantó y se puso a servirles.

Al atardecer le trajeron muchos endemoniados. Él expulsó a los demonios con su palabra y curó a todos los enfermos. Así se cumplió lo dicho por el profeta Isaías: Él hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por la abundancia de tu gracia, en ofrenda permanente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 1, 49

 

Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Ya que nos has concedido participar de la redención eterna, te rogamos, Señor, que, quienes celebramos la conmemoración de la Madre de tu Hijo, no sólo nos gloriemos de la plenitud de tu gracia, sino que experimentemos también un continuo aumento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 26 junio, 2015 at 20:46  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL VIERNES XII DEL T. ORDINARIO 26 DE JUNIO (VERDE)


"Sí quiero, queda curado".

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN PELAYO MÁRTIR

 

SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER SACERDOTE FUNDADOR

 

SAN ANTELMO DE BELLEY OBISPO

 

ANTÍFONA DE ENTRADA cfr. Ga 6, 14

 

Que nuestro único orgullo sea la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, porque en Él tenemos la salvación, la vida y la resurrección, y por Él hemos sido salvados y redimidos.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor Dios, que quisiste que tu Unigénito sufriera la cruz para salvar al género humano, concédenos que quienes conocimos su misterio en la tierra, merezcamos alcanzar en el cielo el premio de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Todos sus hijos varones serán circuncidados, como señal de la alianza. —Sara te dará un hijo.

 

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Del libro del Génesis 17, 1. 9-10. 15-22

 

Cuando Abram tenía noventa y nueve años, se le apareció el Señor y le dijo: "Yo soy el Dios todopoderoso. Camina en mi presencia y seme fiel. Cumple mi alianza tú y tu posteridad, de generación en generación. La alianza que hago contigo y tus descendientes, y que tienen que cumplir, consiste en que todos sus hijos varones serán circuncidados".

 

Saray, tu esposa, ya no se llamará Saray, sino Sara. La bendeciré y ella te dará un hijo, y yo lo bendeciré; de él nacerán pueblos y reyes de naciones".

 

Abraham se postró en tierra y se puso a reír, diciendo en su interior: "¿Podrá un hombre de cien años tener un hijo, y Sara, a sus noventa, podrá dar a luz?"

 

Entonces Abraham le dijo a Dios: "Me conformo con que le conserves la vida a Ismael". Dios le respondió: "Sara, tu esposa, te dará un hijo y le pondrás por nombre Isaac. Con él y con sus descendientes estableceré mi alianza, una alianza perpetua.

 

En cuanto a Ismael, también te he escuchado. Lo bendeciré, lo engrandeceré y haré que su descendencia sea muy numerosa; engendrará doce príncipes y será padre de un gran pueblo. Pero mi alianza la estableceré con Isaac, el que Sara te dará a luz el año que viene, por estas fechas". Y cuando Dios terminó de hablar con Abraham, se retiró.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 127

 

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R/. Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos.

 

Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos; comerá del fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien. R/.

 

Su mujer, como vid fecunda, en medio de su casa; sus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de su mesa. R/.

 

Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor: "Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida". R/.

 

ACLAMACIÓN Mt 8, 17

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores. R/.

 

Señor, si quieres, puedes curarme.

 

clip_image006Del santo Evangelio según san Mateo 8, 1-4

 

En aquel tiempo, cuando Jesús bajó de la montaña, lo iba siguiendo una gran multitud. De pronto se le acercó un leproso, se postró ante Él y le dijo: "Señor, si quieres, puedes curarme". Jesús extendió la mano y lo tocó, diciéndole: "Sí quiero, queda curado".

 

Inmediatamente quedó limpio de la lepra. Jesús le dijo: "No le vayas a contar esto a nadie. Pero ve ahora a presentarte al sacerdote y lleva la ofrenda prescrita por Moisés para probar tu curación".

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Te rogamos, Señor, que este sacrificio, que en altar de la cruz borró el pecado del mundo entero, nos purifique de todas nuestras ofensas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)

 

Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Señor nuestro, Jesucristo, fortalecidos con este alimento santo, te pedimos que conduzcas a la gloria de tu resurrección a quienes redimiste por el madero vivificante de la Cruz. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

Published in: on 25 junio, 2015 at 15:04  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL JUEVES XII DEL T. ORDINARIO 25 DE JUNIO (VERDE)


No todo el que me diga: `¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre.

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN GUILLERMO DE VERCELLI ABAD

 

ANTÍFONA DE ENTRADA

 

Se alegran en el cielo las almas de los santos, que siguieron las huellas de Cristo, y por eso se gozan con él eternamente.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor Dios, fuente de toda santidad, concédenos caminar de manera digna, cada uno conforme a nuestra propia vocación, acompañados por la intercesión de tus santos, a quienes diste diversos dones en la tierra y una misma gloriosa recompensa en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Agar le dio un hijo a Abram y Abram lo llamó Ismael.

 

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Del libro del Génesis 16,1-12.15-16

 

Por aquel entonces, Saray, esposa de Abram, no le había dado hijos a éste; pero tenía una esclava egipcia, que se llamaba Agar. Saray le dijo entonces a Abram: "El Señor me ha hecho estéril. Acércate, pues, a mi esclava, a ver si por medio de ella puedo tener hijos". Y Abram siguió el consejo de Saray.

 

Así, a los diez años de vivir Abram en Canaán, Saray, su esposa, tomó a su esclava Agar, la egipcia, y se la dio por mujer a Abram. Él se acercó a Agar y ella concibió. Pero luego, al verse encinta, Agar miraba con desprecio a su señora.

 

Entonces Saray le dijo a Abram: "Tú eres el responsable de esta ofensa. Yo puse en tus brazos a mi esclava y ahora ella, al verse encinta, me mira con desprecio. Que el Señor juzgue entre tú y yo". Abram le respondió a Saray: "Tu esclava está a tu disposición. Haz con ella lo que tú quieras". Entonces Saray trató tan mal a Agar, que ésta se escapó. El ángel del Señor encontró a Agar junto a un manantial del desierto, el que está en el camino de Shur, y le dijo: "Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y a dónde vas?" Ella le respondió: "Ando huyendo de Saray, mi señora". El ángel del Señor le dijo: "Vuelve a la casa de tu señora y sométete a ella". Y el ángel del Señor añadió: "Voy a hacer tan numerosa tu descendencia, que no se podrá contar. Mira, estás encinta y darás a luz un hijo, a quien llamarás Ismael, porque el Señor te ha escuchado en tu aflicción. Será como un potro salvaje: luchará contra todos, y todos contra él, y vivirá separado de sus hermanos".

 

Agar le dio un hijo a Abram, y Abram llamó Ismael al hijo que Agar le había dado. Abram tenía ochenta y seis años cuando Agar dio a luz a Ismael.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 105

 

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R/. Demos gracias al Señor, porque es bueno.

 

Demos gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia. ¿Quién podrá contar las hazañas del Señor y alabarlo como El merece? R/.

 

Dichosos los que cumplen la ley y obran siempre conforme a la justicia. Por el amor que tienes a tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor, y sálvanos. R/.

 

Sálvanos, Señor, para que veamos la dicha de tus escogidos y nos alegremos y nos gloriemos junto con el pueblo que te pertenece. R/.

 

ACLAMACIÓN Jn 14, 23

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor. R/.

 

La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena.

 

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Del santo Evangelio según san Mateo 7, 21-29

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No todo el que me diga: `¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán: `¡Señor, Señor!, ¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho, en tu nombre, muchos milagros?’ Entonces yo les diré en su cara: `Nunca los he conocido. Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal’.

 

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.

 

El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente".

 

Cuando Jesús terminó de hablar, la gente quedó asombrada de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Que te sean gratos, Señor, los dones que ofrecemos en honor de todos los santos, y concédenos experimentar la ayuda para obtener nuestra salvación, de aquellos que ya alcanzaron con certeza la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 8-10

 

Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Señor Dios, que nos alimentas con un mismo pan y nos sostienes con una misma esperanza, fortalécenos igualmente con tu gracia, para que todos, junto con tus santos, formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo espíritu, y resucitemos con él a la gloria. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

Published in: on 24 junio, 2015 at 15:46  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL MIÉRCOLES XII DEL T. ORDINARIO 24 DE JUNIO SOLEMNIDAD DEL NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA (BLANCO)


El pidió una tablilla y escribió: "Juan es su nombre".

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA

 

MISA VESPERTINA DE LA VIGILIA

 

Esta Misa se utiliza en la tarde del día 23 de junio, antes o después de las primeras vísperas de la solemnidad

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Lc 1, 15. 14

 

Será grande a los ojos del Señor, y estará lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre, y muchos se alegrarán de su nacimiento.

 

Se dice Gloria.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Te rogamos, Dios todopoderoso, que a tu familia santa le concedas avanzar segura por el camino de la salvación y que siguiendo las exhortaciones de san Juan, el Precursor, llegue segura al encuentro de quien él mismo anunció, Jesucristo, nuestro Señor. El, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco.

 

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Del libro del profeta Jeremías 1, 4-10

 

En tiempo de Josías, el Señor me dirigió estas palabras: "Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco; desde antes de que nacieras, te consagré profeta para las naciones".

 

Yo le contesté: "Pero, Señor mío, yo no sé expresarme, porque apenas soy un muchacho".

 

El Señor me dijo: "No digas que eres un muchacho, pues irás a donde yo te envíe y dirás lo que yo te mande.

No tengas miedo, porque yo estoy contigo para protegerte", palabra del Señor.

 

El Señor extendió entonces su brazo, con su mano me tocó la boca y me dijo: "Desde hoy pongo mis palabras en tu boca y te doy autoridad sobre pueblos y reyes, para que arranques y derribes, para que destruyas y deshagas, para que edifiques y plantes". 

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 70

 

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R/. Desde el seno de mi madre tú eres mi apoyo.

 

Señor, tú eres mi esperanza, que no quede yo jamás defraudado. Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme; escucha mi oración y ponme a salvo. R/.

 

Sé para mí un refugio, ciudad fortificada en que me salves. Y pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame, Señor, de los malvados. R/.

 

Señor, tú eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confío. Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me sostenías. R/.

 

Yo proclamaré siempre tu justicia y a todas horas, tu misericordia. Me enseñaste a alabarte desde niño y seguir alabándote es mi orgullo. R/.

 

Los profetas investigaron profundamente la gracia destinada a ustedes.

 

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De la primera carta del apóstol san Pedro 1, 8-12

 

Hermanos: Ustedes no han visto a Cristo Jesús y, sin embargo, lo aman; al creer en él ahora, sin verlo, se llenan de una alegría radiante e indescriptible, seguros de alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe.

 

Los profetas, cuando predijeron la gracia destinada a ustedes, investigaron también profundamente acerca de la salvación de ustedes. Ellos trataron de descubrir en qué tiempo y en qué circunstancias se habrían de verificar las indicaciones que el Espíritu de Cristo, que moraba en ellos, les había revelado sobre los sufrimientos de Cristo y el triunfo glorioso que los seguiría. Pero se les dio a conocer que ellos no verían lo que profetizaban, sino que estaba reservado para nosotros. Todo esto les ha sido anunciado ahora a ustedes, por medio de aquellos que les han predicado el Evangelio con la fuerza del Espíritu Santo, enviado del cielo, y ciertamente es algo que los ángeles anhelan contemplar.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN Cfr. Jn 1, 7; Lc 1, 17

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

El vino para dar testimonio de la luz y prepararle al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo. R/. Aleluya.

 

Tu mujer te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de Juan.

 

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Del santo Evangelio según san Lucas 1, 5-17

 

Hubo en tiempo de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una descendiente de Aarón, llamada Isabel. Ambos eran justos a los ojos de Dios, pues vivían irreprochablemente, cumpliendo los mandamientos y disposiciones del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos, de avanzada edad.

 

Un día en que le correspondía a su grupo desempeñar ante Dios los oficios sacerdotales, le tocó a Zacarías, según la costumbre de los sacerdotes, entrar al santuario del Señor para ofrecer el incienso, mientras todo el pueblo estaba afuera, en oración, a la hora de la incensación.

 

Se le apareció entonces un ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y un gran temor se apoderó de él. Pero el ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de Juan. Tú te llenarás de alegría y regocijo, y otros muchos se alegrarán también de su nacimiento, pues él será grande a los ojos del Señor; no beberá vino ni licor, y estará lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre. Convertirá a muchos israelitas al Señor; irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia sus hijos, dar a los rebeldes la cordura de los justos y prepararle así al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo".

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Mira con bondad, Señor, la ofrenda que tu pueblo te presenta en la solemnidad de san Juan Bautista, y concédenos hacer realidad, mediante una vida entregada a tu servicio, lo que en este misterio celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Prefacio

 

La misión del Precursor.

 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Porque en la persona de su Precursor, Juan el Bautista, alabamos tu magnificencia, ya que lo consagraste con el más grande honor entre todos los nacidos de mujer.

 

Al que fuera, en su nacimiento, ocasión de gran júbilo, y aun antes de nacer saltara de gozo ante la llegada de la salvación humana, le fue dado, sólo a él entre todos los profetas, presentar al Cordero que quita el pecado del mundo.

 

Y en favor de quienes habrían de ser santificados, lavó en agua viva al mismo autor del bautismo, y mereció ofrecerle el supremo testimonio de su sangre.

 

Por eso, unidos a los ángeles, te alabamos continuamente en la tierra, proclamando tu grandeza sin cesar: Santo, Santo, Santo…

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 1, 68

 

Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Alimentados con el pan del cielo, Señor, concédenos que nos acompañe la poderosa intercesión de san Juan Bautista, y que el mismo que anunció al Cordero que habría de borrar nuestros pecados, niegue a tu Hijo que nos acoja, complacido. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

MISA DEL DÍA

 

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Jn 1, 6-7; Lc 1, 17

 

Vino un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Él vino para dar testimonio de la luz y prepararle al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo.

Se dice Gloria.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Dios nuestro, que suscitaste a san Juan Bautista para prepararle a Cristo, el Señor, un pueblo dispuesto a recibirlo, concede ahora a tu Iglesia el don de la alegría espiritual, y guía a tus fieles por el camino de la salvación y de la paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Te convertiré en luz de las naciones.

 

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Del libro del profeta Isaías 49, 1-6

 

Escúchenme, islas; pueblos lejanos, atiéndanme. El Señor me llamó desde el vientre de mi madre; cuando aún estaba yo en el seno materno, él pronunció mi nombre.

 

Hizo de mi boca una espada filosa, me escondió en la sombra de su mano, me hizo flecha puntiaguda, me guardó en su aljaba y me dijo: "Tú eres mi siervo, Israel; en ti manifestaré mi gloria". Entonces yo pensé: "En vano me he cansado, inútilmente he gastado mis fuerzas; en realidad mi causa estaba en manos del Señor, mi recompensa la tenía mi Dios".

 

Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a él y congregar a Israel en torno suyo —tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza.— Ahora, pues, dice el Señor: "Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra".

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 138

 

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R/. Te doy gracias, Señor, porque me has formado maravillosamente.

 

Tú me conoces, Señor, profundamente: tú conoces cuándo me siento y me levanto, desde lejos sabes mis pensamientos, tú observas mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. R/.

 

Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el seno materno te doy gracias por tan grandes maravillas; soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. R/.

 

Conocías plenamente mi alma; no se te escondía mi organismo, cuando en lo oculto me iba formando y entretejiendo en lo profundo de la tierra. R/.

 

Antes de que Jesús llegara, Juan predicó a todo Israel un bautismo de penitencia.

 

clip_image010Del libro de los Hechos de los Apóstoles 13, 22-26

 

En aquellos días, Pablo les dijo a los judíos: "Hermanos: Dios les dio a nuestros padres como rey a David, de quien hizo esta alabanza: He hallado a David, hijo de Jesé, hombre según mi corazón, quien realizará todos mis designios.

 

Del linaje de David, conforme a la promesa, Dios hizo nacer para Israel un salvador: Jesús. Juan preparó su venida, predicando a todo el pueblo de Israel un bautismo de penitencia, y hacia el final de su vida, Juan decía: ‘Yo no soy el que ustedes piensan. Después de mí viene uno a quien no merezco desatarle las sandalias’.

 

Hermanos míos, descendientes de Abraham, y cuantos temen a Dios: Este mensaje de salvación les ha sido enviado a ustedes".

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN Lc 1, 76

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos. R/.

 

Juan es su nombre.

 

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Del santo Evangelio según san Lucas 1, 57-66. 80

 

Por aquellos días, le llegó a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo. Cuando sus vecinos y parientes se enteraron de que el Señor le había manifestado tan grande misericordia, se regocijaron con ella.

 

A los ocho días fueron a circuncidar al niño y le querían poner Zacarías, como su padre; pero la madre se opuso, diciéndoles: "No. Su nombre será Juan". Ellos le decían: "Pero si ninguno de tus parientes se llama así".

 

Entonces le preguntaron por señas al padre cómo quería que se llamara el niño. El pidió una tablilla y escribió: "Juan es su nombre". Todos se quedaron extrañados. En ese momento a Zacarías se le soltó la lengua, recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.

 

Un sentimiento de temor se apoderó de los vecinos y en toda la región montañosa de Judea se comentaba este suceso. Cuantos se enteraban de ello se preguntaban impresionados: "¿Qué va a ser de este niño?" Esto lo decían, porque realmente la mano de Dios estaba con él.

 

El niño se iba desarrollando físicamente y su espíritu se iba fortaleciendo, y vivió en el desierto hasta el día en que se dio a conocer al pueblo de Israel.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Credo.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Presentamos, Señor, en tu altar estos dones, al celebrar con el debido honor el nacimiento de aquel que no sólo anunció al Salvador que habría de venir, sino, además, lo mostró ya presente. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

PREFACIO

 

La misión del Precursor.

 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Porque en la persona de su Precursor, Juan el Bautista, alabamos tu magnificencia, ya que lo consagraste con el más grande honor entre todos los nacidos de mujer.

 

Al que fuera, en su nacimiento, ocasión de gran júbilo, y aun antes de nacer saltara de gozo ante la llegada de la salvación humana, le fue dado, sólo a él entre todos los profetas, presentar al Cordero que quita el pecado del mundo.

 

Y en favor de quienes habrían de ser santificados, lavó en agua viva al mismo autor del bautismo, y mereció ofrecerle el supremo testimonio de su sangre.

 

Por eso, unidos a los ángeles, te alabamos continuamente en la tierra, proclamando tu grandeza sin cesar: Santo, Santo, Santo…

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 1, 78

 

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos ha visitado el sol que nace de lo alto.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Renovados por el banquete celestial del Cordero, te rogamos, Señor, que tu Iglesia, llena de alegría por el nacimiento de Juan el Bautista, reconozca en aquel que Juan anunció que habría de venir al autor de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 23 junio, 2015 at 15:08  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL MARTES XII DEL T. ORDINARIO 23 DE JUNIO (VERDE)


Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición.

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN JOSÉ CAFASSO CONFESOR

 

ANTÍFONA DE ENTRADA  Cfr. Sal 87, 3

 

Que llegue hasta ti mi súplica, Señor, inclina tu oído a mi clamor.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Dios omnipotente y misericordioso, aparta de nosotros todos los males, para que, con el alma y el cuerpo bien dispuestos, podamos con libertad de espíritu cumplir lo que es de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Que no haya pleitos entre tú y yo, pues somos hermanos.

 

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Del libro del Génesis 13, 2. 5-18

 

Abram era muy rico en ganado, plata y oro. También Lot, que acompañaba a Abram, poseía ovejas, vacas y tiendas. La tierra no era suficiente para los dos y ya no podían vivir juntos, porque sus rebaños habían aumentado mucho. Hubo pleitos entre los pastores de Abram y los de Lot. (Además, los cananeos y los perezeos habitaban por entonces en el país).

 

Entonces Abram le dijo a Lot: "Que no haya pleitos entre tú y yo ni entre nuestros pastores, pues tú y yo somos hermanos. Tienes todo el país por delante. Sepárate de mí. Si te vas por la izquierda, yo me iré por la derecha; y si tú tomas la derecha, yo tomaré la izquierda".

 

Lot levantó los ojos y vio que todo el valle del Jordán, hasta llegar a Soar, era de regadío (esto sucedía antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra); era como el paraíso o como la región fértil de Egipto. Entonces Lot escogió todo el valle del Jordán y se trasladó al oriente, y así se apartaron el uno del otro. Abram se estableció en Canaán, y Lot en las ciudades del valle, donde plantó sus tiendas hasta Sodoma. Los habitantes de Sodoma eran malvados y pecaban gravemente contra el Señor.

 

Después de que Lot se separó, el Señor le dijo a Abram: "Alza tus ojos y, desde el lugar en donde estás, mira hacia el norte y el sur, hacia el oriente y el poniente. Pues bien, toda la tierra que ves te la voy a dar a ti y a tus descendientes para siempre. Voy a hacer a tu descendencia tan numerosa como el polvo de la tierra: el que pueda contar el polvo de la tierra, podrá contar a tus descendientes. Anda, recorre el país a lo largo y a lo ancho, porque te lo voy a dar a ti".

 

Y Abram fue a plantar sus tiendas en el encinar de Mambré, en Hebrón y construyó ahí un altar al Señor.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 14 

 

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R/. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?

 

El hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en todas sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia. R/.

 

Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.

 

Quien presta sin usura y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes, ése será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.

 

ACLAMACIÓN Jn 8, 12

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R/.

 

Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes.

 

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Del santo Evangelio según san Mateo 7, 6. 12-14

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No den a los perros las cosas santas ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes y los despedacen.

 

Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas.

 

Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por él. Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que conduce a la vida, y qué pocos son los que lo encuentran!"

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Señor, mira con bondad este sacrificio, y concédenos alcanzar los frutos de la pasión de tu Hijo, que ahora celebramos sacramentalmente. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN     Cfr. Sal 22, 1-2

 

El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Alimentados con estos sagrados dones, te damos gracias, Señor, e imploramos tu misericordia, para que, por la efusión de tu Espíritu, cuya eficacia celestial recibimos, nos concedas perseverar en la gracia de la verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 22 junio, 2015 at 15:24  Comments (1)  

LECTURAS DEL LUNES XII DEL T. ORDINARIO 22 DE JUNIO (VERDE)


Así como juzguen los juzgarán y con la medida que midan los medirán.

 

 

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ANTÍFONA DE ENTRADA     Cfr. Mt 19, 21

 

Si quieres ser perfecto, ve a vender todo lo que tienes, dales el dinero a los pobres; luego ven y sígueme, dice el Señor.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Padre santo, que aunque llamas a todos tus hijos a la perfección de la caridad, invitas a algunos a seguir más de cerca las huellas de tu Hijo, concede a quienes has elegido para esta vocación  especial vivir de tal manera, que sean para la Iglesia y para el mundo, un signo elocuente de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Abram partió de ahí, como se lo ha había ordenado el Señor.

 

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Del libro del Génesis 12, 1-9

 

En aquellos días, dijo el Señor a Abram: "Deja tu país, a tu parentela y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te mostraré. Haré nacer de ti un gran pueblo y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre y tú mismo serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. En ti serán bendecidos todos los pueblos de la tierra".

 

Abram partió, como se lo había ordenado el Señor, y con él partió también Lot. Tenía Abram setenta y cinco años cuando salió de Jarán. Abram llevó consigo a Saray, su esposa, y a Lot, su sobrino, con todos los bienes que habían acumulado y los esclavos que habían adquirido en Jarán, y salieron en dirección a Canaán.

 

Llegaron a Canaán y Abram atravesó el país hasta la región de Siquem y llegó a la encina de Moré. Por entonces habitaban ahí los cananeos. El Señor se le apareció a Abram y le dijo: "A tu descendencia le voy a dar esta tierra". Entonces Abram edificó ahí un altar al Señor, que se le había aparecido.

 

De ahí pasó a las montañas, al oriente de Betel, y plantó su tienda entre las ciudades de Betel, al poniente, y de Ay, al oriente. También ahí le construyó un altar al Señor e invocó su nombre. Luego se fue trasladando por etapas hacia el sur.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 32

 

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R/. En el Señor está nuestra esperanza.

 

Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que escogió por suyo. Desde el cielo el Señor, atentamente, mira a todos los hombres. R/.

 

Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida. R/.

 

En el Señor está nuestra esperanza, pues Él es nuestra ayuda y nuestro amparo. Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Señor, hemos confiado. R/.

 

ACLAMACIÓN Hb 4, 12

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

La palabra de Dios es viva y eficaz, y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. R/.

 

Sácate primero la viga que tienes en el ojo.

 

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Del santo Evangelio según san Mateo 7, 1-5

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No juzguen y no serán juzgados; porque así como juzguen los juzgarán y con la medida que midan los medirán.

 

¿Por qué miras la paja en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que tienes en el tuyo? ¿Con qué cara le dices a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, cuando tú llevas una viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga que tienes en el ojo, y luego podrás ver bien para sacarle a tu hermano la paja que lleva en el suyo".

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Acepta, Padre santo, los dones que te presentamos y concede a cuantos se han propuesto seguir con entusiasmo a tu Hijo por el camino estrecho de la perfección evangélica, la libertad de espíritu y la verdadera fraternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN    Cfr. Mt 19, 27-29

 

En verdad les digo que ustedes, los que han dejado todo para seguirme, recibirán cien veces más y obtendrán la vida eterna, dice el Señor.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Fortalece, Señor, a tus siervos, con el alimento y la bebida espirituales, para que, siempre fieles al llamado evangélico, muestren en todas partes una viva imagen de tu Hijo. Él, que vive y por los siglos de los siglos.

 

Published in: on 21 junio, 2015 at 15:42  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL DOMINGO XII DEL T. ORDINARIO 21 DE JUNIO (VERDE)


"¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?"

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN LUIS GONZAGA RELIGIOSO

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 27, 8-9

 

El Señor es la fuerza de su pueblo, defensa y salvación para su Ungido. Sálvanos, Señor, vela sobre nosotros y guíanos siempre.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor, concédenos vivir siempre en el amor y respeto a tu santo nombre, ya que jamás dejas de proteger a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Aquí se romperá la arrogancia de tus olas.

 

clip_image002Del libro de Job 38, 1. 8-11

 

El Señor habló a Job desde la tormenta y le dijo: "Yo le puse límites al mar, cuando salía impetuoso del seno materno; yo hice de la niebla sus mantillas y de las nubes sus pañales; yo le impuse límites con puertas y cerrojos y le dije: ‘Hasta aquí llegarás, no más allá. Aquí se romperá la arrogancia de tus olas’".

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 106

 

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R/. Demos gracias al Señor por sus bondades.

 

Los que la mar surcaban con sus naves, por las aguas inmensas negociando, el poder del Señor y sus prodigios en medio del abismo contemplaron. R/.

 

Habló el Señor y un viento huracanado las olas encrespó; al cielo y al abismo eran lanzados, sobrecogidos de terror. R/.

 

Clamaron al Señor en tal apuro y Él los libró de sus congojas. Cambió la tempestad en suave brisa y apaciguó las olas. R/.

 

Se alegraron al ver la mar tranquila y el Señor los llevó al puerto anhelado. Den gracias al Señor por los prodigios que su amor por el hombre ha realizado. R/.

 

Ya todo es nuevo.

 

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De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios 5, 14-17

 

Hermanos: El amor de Cristo nos apremia, al pensar que si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

 

Por eso nosotros ya no juzgamos a nadie con criterios humanos. Si alguna vez hemos juzgado a Cristo con tales criterios, ahora ya no lo hacemos. El que vive según Cristo es una creatura nueva; para él todo lo viejo ha pasado. Ya todo es nuevo.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN Lc 7, 16

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

 

¿Quién es éste, a quien hasta e viento y el mar obedecen?

 

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Del santo Evangelio según san Marcos 4, 35-41

 

Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: "Vamos a la otra orilla del lago". Entonces los discípulos despidieron a la gente y condujeron a Jesús en la misma barca en que estaba. Iban además otras barcas.

 

De pronto se desató un fuerte viento y las olas se estrellaban contra la barca y la iban llenando de agua.

 

Jesús dormía en la popa, reclinado sobre un cojín. Lo despertaron y le dijeron: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?" Él se despertó, reprendió al viento y dijo al mar: "¡Cállate, enmudece!" Entonces el viento cesó y sobrevino una gran calma. Jesús les dijo: "¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?" Todos se quedaron espantados y se decían unos a otros: "¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?"

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Credo.

 

PLEGARIA UNIVERSAL

 

Oremos con la certeza de que Dios Padre está siempre atento a las necesidades de sus hijos.

 

Después de cada petición diremos: Padre, escúchanos.

 

– Por la Iglesia entera, por todos los que queremos seguir a Jesucristo con fidelidad. Oremos.

 

– Por los gobernantes de nuestro país, por los políticos, por los responsables de la economía, por todos los que tienen que velar por el bien común. Oremos.

 

– Por los papás, primeros responsables del bienestar físico y moral de quienes están a su cuidado. Oremos.

 

– Por las mujeres que son maltratadas en nuestro país y en el mundo. Oremos.

 

– Por los que hoy estamos reunidos en esta Eucaristía, compartiendo el gozo de la fe. Oremos.

 

Escucha, Padre, la    oración de los que en ti confían. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Recibe, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza y concédenos que, purificados por su eficacia, podamos ofrecerte el entrañable afecto de nuestro corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 144, 15

 

Los ojos de todos esperan en ti, Señor; y tú les das la comida a su tiempo.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Renovados, Señor, por el alimento del sagrado Cuerpo y la preciosa Sangre de tu Hijo, concédenos que lo que realizamos con asidua devoción, lo recibamos convertido en certeza de redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 20 junio, 2015 at 15:07  Dejar un comentario  
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