LECTURAS DEL LUNES II DE ADVIENTO 8 DE DICIEMBRE SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA (BLANCO)


"Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho"

 
 
 
 

 
ANTÍFONA DE ENTRADA Is 61, l0
 
Me alegro en el Señor con toda el alma y me lleno de júbilo en mi Dios, porque me revistió con vestiduras de salvación y me cubrió con un manto de justicia, como la novia que se adorna con sus joyas.
 
Se dice Gloria.
 
ORACIÓN COLECTA
 
Dios nuestro, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen María preparaste una digna morada para tu Hijo y, en previsión de la muerte redentora de Cristo, la preservaste de toda mancha de pecado, concédenos que, por su intercesión, nosotros también, purificados de todas nuestras culpas, lleguemos hasta ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
 
Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya.
 
 
Del libro del Génesis: 3, 9-15. 20
 
Después de que el hombre y la mujer comieron del fruto del árbol prohibido, el Señor Dios llamó al hombre y le preguntó: "¿Dónde estás?" Éste le respondió: "Oí tus pasos en el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me escondí". Entonces le dijo Dios: "¿Y quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?" Respondió Adán: "La mujer que me diste por compañera me ofreció del fruto del árbol y comí". El Señor Dios dijo a la mujer: "¿Por qué has hecho esto?" Repuso la mujer: "La serpiente me engañó y comí". Entonces dijo el Señor Dios a la serpiente: "Porque has hecho esto, serás maldita entre todos los animales y entre todas las bestias salvajes. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás polvo todos los días de tu vida. Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; y su descendencia te aplastará la cabeza, mientras tú tratarás de morder su talón". El hombre le puso a su mujer el nombre de "Eva", porque ella fue la madre de todos los vivientes.
 
Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.
 
Del salmo 97 
 

R/. Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas.
 
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
 
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
 
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
 
Dios nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo.
 
 

De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 1, 3-6. 11-12
 
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Él con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo, para que fuéramos santos e irreprochables a sus ojos, por el amor, y determinó, porque así lo quiso, que, por medio de Jesucristo, fuéramos sus hijos, para que alabemos y glorifiquemos la gracia con que nos ha favorecido por medio de su Hijo amado.
 
Con Cristo somos herederos también nosotros. Para esto estábamos destinados, por decisión del que lo hace todo según su voluntad: para que fuéramos una alabanza continua de su gloria, nosotros, los que ya antes esperábamos en Cristo.
 
Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.
 
ACLAMACIÓN Cfr. Lc 1, 28
 
 






R/. Aleluya, aleluya.
 
Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres. R/.
 
Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
 
 
Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 26-38
 
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.
 
Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo". Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.
 
El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin".
 
María le dijo entonces al ángel: "¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios". María contestó: "Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho". Y el ángel se retiró de su presencia.
 
Palabra del Señor.
 
Gloria a ti, Señor Jesús.
 
Se dice Credo.
 
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
 
Recibe favorablemente, Señor, la ofrenda que te presentamos en la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la santísima Virgen María, y concédenos que, así como profesamos que tu gracia la preservó de toda mancha de pecado, así también nosotros, por su intercesión, quedemos libres de toda culpa. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 
PREFACIO
 
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
 
Porque preservaste a la santísima Virgen María de toda mancha de pecado original, para preparar en ella, enriquecida con la plenitud de tu gracia, una digna Madre para tu Hijo y significar el nacimiento de su Esposa, la Iglesia, toda hermosa y sin mancha ni arruga.
 
Pues purísima debía ser la Virgen que diera a luz a tu Hijo, el Cordero inocente que quita el pecado del mundo, y así a ella misma, para bien de todos, la preparabas como abogada para tu pueblo, modelo de gracia y de santidad.
 
Por eso, unidos a los coros angélicos, te alabamos, proclamando con alegría: Santo, Santo, Santo…
 
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
 
Grandes cosas se cantan de ti, María, porque de ti ha nacido el sol de justicia, Cristo nuestro Dios.
 
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
 
Que el sacramento que acabamos de recibir, Señor Dios nuestro, repare en nosotros las consecuencias de aquella culpa de la cual preservaste singularmente a la Virgen María en su Inmaculada Concepción. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 
Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.

Published in: on 7 diciembre, 2014 at 15:43  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL DOMINGO II DE ADVIENTO 7 DE DICIEMBRE (MORADO)


“Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos”.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 


ANTIFONA DE ENTRADA (Is 30, 19. 30)

 
Pueblo de Sión, mira que el Señor va a venir para salvar a todas las naciones y dejará oír la majestad de su voz para alegría de tu corazón.
 
No se dice Gloria.
 

ORACIÓN COLECTA

 
Dios omnipotente y misericordioso, haz que ninguna ocupación terrena sirva de obstáculo a quienes van presurosos al encuentro de tu Hijo, antes bien, que el aprendizaje de la sabiduría celestial, nos lleve a gozar de su presencia. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
 
Preparen el camino del Señor.
 

Del libro del profeta Isaías: 40, 1-5. 9-11
 
“Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice nuestro Dios. Hablen al corazón de Jerusalén y díganle a gritos que ya terminó el tiempo de su servidumbre y que ya ha satisfecho por sus iniquidades, porque ya ha recibido de manos del Señor castigo doble por todos sus pecados”.
 
Una voz clama: “Preparen el camino del Señor en el desierto, construyan en el páramo una calzada para nuestro Dios. Que todo valle se eleve, que todo monte y colina se rebajen; que lo torcido se enderece y lo escabroso se allane. Entonces se revelará la gloria del Señor y todos los hombres la verán”. Así ha hablado la boca del Señor. Sube a lo alto del monte, mensajero de buenas nuevas para Sión; alza con fuerza la voz, tú que anuncias noticias alegres a Jerusalén. Alza la voz y no temas; anuncia a los ciudadanos de Judá: “Aquí está su Dios. Aquí llega el Señor, lleno de poder, el que con su brazo lo domina todo. El premio de su victoria lo acompaña y sus trofeos lo anteceden. Como pastor apacentará su rebaño; llevará en sus brazos a los corderitos recién nacidos y atenderá solícito a sus madres”.
 
Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

Del salmo 84

R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos al Salvador.
 
Escucharé las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo santo. Está ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará en la tierra. R/.
 
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R/.
 
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo sus pisadas. R/.
 
Esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva.
 

De la segunda carta del apóstol san Pedro: 3, 8-14
 
Queridos hermanos: No olviden que para el Señor, un día es como mil años y mil años, como un día. No es que el Señor se tarde, como algunos suponen, en cumplir su promesa, sino que les tiene a ustedes mucha paciencia, pues no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan.
 
El día del Señor llegará como los ladrones. Entonces los cielos desaparecerán con gran estrépito, los elementos serán destruidos por el fuego y perecerá la tierra con todo lo que hay en ella.
 
Puesto que todo va a ser destruido, piensen con cuánta santidad y entrega deben vivir ustedes esperando y apresurando el advenimiento del día del Señor, cuando desaparecerán los cielos, consumidos por el fuego, y se derretirán los elementos.
 
Pero nosotros confiamos en la promesa del Señor y esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en que habite la justicia. Por lo tanto, queridos hermanos, apoyados en esta esperanza, pongan todo su empeño en que el Señor los halle en paz con él, sin mancha ni reproche.
 
Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.
 
 
ACLAMACIÓN (Lc 3, 4. 6)

R/. Aleluya, aleluya.
 
Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos, y todos los hombres verán la salvación de Dios. R/.
 


Enderecen los senderos del Señor.
 

Del santo Evangelio según san Marcos: 1, 1-8
 
Éste es el principio del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
 
En el libro del profeta Isaías está escrito:
 
He aquí que yo envío a mi mensajero delante de ti, a preparar tu camino. Voz del que clama en el desierto: “Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos”.
 
En cumplimiento de esto, apareció en el desierto Juan el Bautista predicando un bautismo de conversión, para el perdón de los pecados. A él acudían de toda la comarca de Judea y muchos habitantes de Jerusalén; reconocían sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.
 
Juan usaba un vestido de pelo de camello, ceñido con un cinturón de cuero y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Proclamaba: “Ya viene detrás de mí uno que es más poderoso que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo”.
 
Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL
 
Oremos a Jesús, luz y esperanza de la humanidad.
 
Después de cada petición diremos: Ven, Señor Jesús.
 
Por la Iglesia. Que sea portadora de la Buena Noticia del Evangelio a los hombres y mujeres de nuestro mundo. Oremos.
 
Por todos los cristianos. Que vivamos nuestra fe con autenticidad, que realmente nuestra vida se corresponda con la esperanza que profesamos. Oremos.
 
Por todos los pueblos de la tierra. Que podamos avanzar hacia la paz, la justicia y el bienestar para todos. Oremos.
 
Por todos nosotros. Que vivamos este Tiempo de Adviento con intensidad y con el sincero compromiso de preparar los caminos del Señor en nuestra vida y a nuestro alrededor. Oremos.
 
Escucha, Señor, nuestras oraciones y ven a salvarnos. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
 
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
 
Que te sean agradables, Señor, nuestras humildes súplicas y ofrendas, y puesto que no tenemos merecimientos en qué apoyarnos, socórranos el poderoso auxilio de tu benevolencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 
Prefacio I o III de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Bar 5, 5; 4, 36)
 
Levántate, Jerusalén, sube a lo alto, para que contemples la alegría que te viene de Dios.
 
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
 
Saciados por el alimento que nutre nuestro espíritu, te rogamos, Señor, que, por nuestra participación en estos misterios, nos enseñes a valorar sabiamente las cosas de la tierra y a poner nuestro corazón en las del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 
Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.

Published in: on 6 diciembre, 2014 at 15:06  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL SÁBADO I DE ADVIENTO 6 DE DICIEMBRE (MORADO) SAN NICOLÁS OBISPO (BLANCO)


Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN NICOLÁS DE BARI OBISPO


ANTÍFONA DE ENTRADA    (Is 45, 8)


Dejen, cielos, caer su rocío y que las nubes lluevan al justo; que la tierra se abra y haga germinar al Salvador.

 

ORACIÓN COLECTA


Señor Dios nuestro, que quisiste que tu Verbo se encarnara en el seno de la Virgen María, según lo anunciado por el ángel; escucha nuestras súplicas y concede a quienes la proclamamos como verdadera Madre de Dios, la ayuda de su poderosa intercesión. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA


El Señor se compadece de ti al oír el clamor de tu voz.


Del libro del profeta Isaías: 30, 19-21. 23-26


Esto dice el Señor Dios de Israel: “Pueblo de Sión, que habitas en Jerusalén, ya no volverás a llorar. El Señor misericordioso, al oír tus gemidos, se apiadará de ti y te responderá, apenas te oiga. Aunque te dé el pan de las adversidades y el agua de la congoja, ya no se esconderá el que te instruye; tus ojos lo verán. Con tus oídos oirás detrás de ti una voz que te dirá: ‘Éste es el camino. Síguelo sin desviarte, ni a la derecha, ni a la izquierda’.

 

El Señor mandará su lluvia para la semilla que siembres y el pan que producirá la tierra será abundante y sustancioso. Aquel día, tus ganados pastarán en dilatadas praderas. Los bueyes y los burros que trabajan el campo, comerán forraje sabroso, aventado con pala y bieldo.


En todo monte elevado y toda colina alta, habrá arroyos y corrientes de agua el día de la gran matanza, cuando se derrumben las torres. El día en que el Señor vende las heridas de su pueblo y le sane las llagas de sus golpes, la luz de la luna será como la luz del sol; será siete veces mayor, como si fueran siete días en uno”.


Palabra de Dios.


Te alabamos Señor.


Del salmo 146


R/. Alabemos al Señor, nuestro Dios.


Alabemos al Señor, nuestro Dios, porque es hermoso y justo el alabarlo. El Señor ha reconstruido a Jerusalén y a los dispersos de Israel los ha reunido. R/.


El Señor sana los corazones quebrantados y venda las heridas. Tiende su mano a los humildes y humilla hasta el polvo a los malvados. R/.


Él puede contar el número de estrellas y llama a cada una por su nombre. Grande es nuestro Dios, todo lo puede; su sabiduría no tiene límites. R/.


ACLAMACIÓN  (Is 33, 22)




R/. Aleluya, aleluya.


El Señor es nuestro juez, nuestro legislador y nuestro rey; él vendrá a salvarnos. R/.


Al ver a la multitud se compadeció de ella.


Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 35–10, 1. 6-8


En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos”.

 

Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias. Les dijo: “Vayan en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues, gratuitamente”.


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, estos dones, y por tu gracia conviértelos en sacramento de salvación, en el cual, después de que cesaron los sacrificios que en figura ofrecían en la Antigua Alianza nuestros Padres, se ofrece ahora el verdadero Cordero, nacido de manera inefable de la inmaculada Virgen María, Jesucristo, tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


Prefacio I, III y IV de santa María Virgen (en la conmemoración), o bien, II y V. Se puede también decir el prefacio II o IV de Adviento.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN  (Is 7, 14)


He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán el nombre de Emmanuel.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor, Dios nuestro, que el sacramento que hemos recibido atraiga continuamente  sobre  nosotros  tu  misericordia,  para  que seamos salvos, en virtud de la Encarnación de tu Hijo, todos los que celebramos con fe el recuerdo de su santísima Madre. Por Jesucristo, nuestro Señor.


SAN NICOLÁS OBISPO




ORACIÓN COLECTA


Imploramos, Señor, tu misericordia y te pedimos que por la intercesión del obispo san Nicolás, nos protejas de todo peligro en el camino que nos conduce a la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Mira favorablemente, Señor, las ofrendas que presentamos en tu altar en esta festividad de san Nicolás, para que nos alcancen tu perdón y den gloria a tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Alimentados por estos sagrados misterios, Señor, te suplicamos humildemente que, a ejemplo de san Nicolás, nos esforcemos en profesar lo que él creyó y en poner en práctica lo que enseñó. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 5 diciembre, 2014 at 15:51  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL VIERNES I DE AVIENTO 5 DE DICIEMBRE (MORADO)


Entonces les tocó los ojos, diciendo: “Que se haga en ustedes conforme a su fe”. Y se les abrieron los ojos.


 


RESPUESTAS DE FE S.D.A.



ANTÍFONA DE ENTRADA
 
El Señor vendrá con esplendor a visitar a su pueblo, para traerle la paz y la vida eterna.
 
ORACIÓN COLECTA
 
Extiende, Señor Jesucristo, tu poder y ven, para que merezcamos que con tu protección nos libres y nos salves de los peligros que nos amenazan a causa de nuestros pecados. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
 
LITURGIA DE LA PALABRA.
 
En aquel día los ojos de los ciegos se abrirán.
 

Del libro del profeta Isaías: 29, 17-24
 
Esto dice el Señor: “¿Acaso no está el Líbano a punto de convertirse en un vergel y el vergel en un bosque? Aquel día los sordos oirán las palabras de un libro; los ojos de los ciegos verán sin tinieblas ni oscuridad; los oprimidos volverán a alegrarse en el Señor y los pobres se gozarán en el Santo de Israel; porque ya no habrá opresores y los altaneros habrán sido exterminados. Serán aniquilados los que traman iniquidades, los que con sus palabras echan la culpa a los demás, los que tratan de enredar a los jueces y sin razón alguna hunden al justo”.
 
Esto dice a la casa de Jacob el Señor que rescató a Abraham: “Ya no se avergonzará Jacob, ya no se demudará su rostro, porque al ver mis acciones en medio de los suyos, santificará mi nombre, santificará al Santo de Jacob y temerá al Dios de Israel. Los extraviados de espíritu entrarán en razón y los inconformes aceptarán la enseñanza”.
 
Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

Del salmo 26

R/. El Señor es mi luz y mi salvación.
 
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar? R/.
 
Lo único que pido, lo único que busco, es vivir en la casa del Señor toda mi vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar continuamente en su presencia. R/.
 
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor y fortaleza y en el Señor confía. R/.
 
ACLAMACIÓN

R/. Aleluya, aleluya.
 
Ya viene el Señor, nuestro Dios, con todo su poder para iluminar los ojos de sus hijos. R/.
 
Quedaron curados dos ciegos que creyeron en Jesús.
 

Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 27-31
 
Cuando Jesús salía de Cafarnaúm, lo siguieron dos ciegos, que gritaban: “¡Hijo de David, compadécete de nosotros!”. Al entrar Jesús en la casa, se le acercaron los ciegos y Jesús les preguntó: “¿Creen que puedo hacerlo?”. Ellos le contestaron: “Sí, Señor”. Entonces les tocó los ojos, diciendo: “Que se haga en ustedes conforme a su fe”. Y se les abrieron los ojos. Jesús les advirtió severamente: “Que nadie lo sepa”. Pero ellos, al salir, divulgaron su fama por toda la región.
 
Palabra del Señor.
 
Gloria a ti, Señor Jesús.
 
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
 
Que te sean agradables, Señor, nuestras humildes súplicas y ofrendas, y puesto que no tenemos merecimientos en qué apoyarnos, socórranos el poderoso auxilio de tu benevolencia. Por Jesucristo nuestro Señor.
 
Prefacio I o III de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Flp 3, 20-21)
 
Esperamos como salvador a Jesucristo, el Señor; él transformará nuestro cuerpo frágil en cuerpo glorioso como el suyo.
 
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
 
Saciados por el alimento que nutre nuestro espíritu, te rogamos, Señor, que, por nuestra participación en estos misterios, nos enseñes a valorar sabiamente las cosas de la tierra y a poner nuestro corazón en las del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 4 diciembre, 2014 at 15:26  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL JUEVES I DE ADVIENTO 4 DE DICIEMBRE SAN JUAN DAMASCENO PRESBITERIO (MORADO O BLANCO)


No todo el que me diga: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos.
 
 
 
 



ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 118, 151-152)


Tú estás cerca, Señor, y todos tus caminos son rectos. Desde el principio comprendí que tu alianza la estableciste para siempre.
 


ORACIÓN COLECTA


Despierta, Señor, tu poder y ven con gran fuerza en nuestra ayuda, para que, lo que nuestros pecados habían impedido, lo apresure la gracia de tu benignidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

El pueblo justo se mantiene fiel al Señor.


Del libro del profeta Isaías: 26, 1-6


Aquel día se cantará este canto en el país de Judá: “Tenemos una ciudad fuerte; ha puesto el Señor, para salvarla, murallas y baluartes. Abran las puertas para que entre el pueblo justo, el que se mantiene fiel, el de ánimo firme para conservar la paz, porque en ti confió. Confíen siempre en el Señor, porque el Señor es nuestra fortaleza para siempre; porque él doblegó a los que habitaban en la altura; a la ciudad excelsa la humilló, la humilló hasta el suelo, la arrojó hasta el polvo donde la pisan los pies, los pies de los humildes, los pasos de los pobres”.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

Del salmo 117

R/. Bendito el que viene en el nombre del Señor. 

Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Más vale refugiarse en el Señor, que poner en los hombres la confianza; más vale refugiarse en el Señor, que buscar con los fuertes una alianza. R/.

Ábranme las puertas del templo, que quiero entrar a dar gracias a Dios. Ésta es la puerta del Señor y por ella entrarán los que le viven fieles. Te doy gracias, Señor, pues me escuchaste y fuiste para mí la salvación. R/.

Libéranos, Señor, y danos tu victoria. Bendito el que viene en nombre del Señor. Que Dios desde su templo nos bendiga. Que el Señor, nuestro Dios, nos ilumine. R/.

ACLAMACIÓN (Is 55, 6)



R/. Aleluya, aleluya.

Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca. R/.


El que cumple la voluntad de mi Padre entrará en el Reino de los cielos.

Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 21. 24-27


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No todo el que me diga: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos.

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.

El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente”.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.
 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, estos dones que te ofrecemos, tomados de los mismos bienes que nos has dado, y haz que lo que nos das en el tiempo presente para aumento de nuestra devoción, se convierta para nosotros en prenda de tu redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o III de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Tit 2, 12-13 )

Vivamos ya desde ahora de una manera sobria, justa y fiel, en espera de la gloriosa venida del gran Dios y Salvador.
 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Señor, que nos aprovechen los misterios en que hemos participado, mediante los cuales, mientras caminamos  en medio de las cosas pasajeras, nos inclinas ya desde ahora a anhelar las realidades celestiales y a poner nuestro apoyo en las que han de durar para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.


SAN JUAN DAMASCENO PRESBÍTERO Y DOCTOR DE LA IGLESIA.




ORACIÓN COLECTA 

Concédenos, Señor, que nos sirvan de ayuda las oraciones del presbítero san Juan Damasceno, para que la verdadera fe, que él enseñó de manera tan eminente, sea siempre nuestra luz y nuestra fortaleza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al celebrar estos divinos misterios, te suplicamos, Señor, que el Espíritu Santo derrame sobre nosotros la luz de la fe que iluminó a san Juan Damasceno para propagar tu gloria sin descanso. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Fortalecidos, Señor, con el alimento celestial, te suplicamos humildemente que, siguiendo las enseñanzas de san Juan Damasceno, perseveremos siempre en acción de gracias por los dones recibidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Published in: on 3 diciembre, 2014 at 15:32  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL MIÉRCOLES I DE ADVIENTO 3 DE DICIEMBRE SAN FRANCISCO JAVIER PRESBÍTERO (BLANCO)


Todos comieron hasta saciarse, y llenaron siete canastos con los pedazos que habían sobrado.



         

RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN FRANCISCO JAVIER


ANTÍFONA DE ENTRADA   (Sal 17, 50; 21, 23)


Te alabaré entre las naciones, Señor, y anunciaré tu nombre a mis hermanos.

 

ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que por la predicación de san Francisco Javier adquiriste para ti muchos pueblos, concede que el corazón de tus fieles arda con ese mismo celo por la fe, para que así tu Iglesia santa se alegre al ver crecer, en todas partes, el número de tus hijos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA.


El Señor preparará un banquete y enjugará las lágrimas de todos los rostros.


Del libro del profeta Isaías: 25, 6-10


En aquel día, el Señor del universo preparará sobre este monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos; un banquete con vinos exquisitos y manjares sustanciosos. Él arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor.


En aquel día se dirá: “Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara. Alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae, porque la mano del Señor reposará en este monte”.


Palabra de Dios.


Te alabamos Señor.


Del salmo 22


R/. Habitaré en la casa del Señor toda la vida.


El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.


Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.


Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.

 

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término. R/.


ACLAMACIÓN






R/. Aleluya, aleluya.


Ya viene el Señor para salvar a su pueblo. Dichosos los que estén preparados para salir a su encuentro. R/.


Jesús sana a muchos enfermos y multiplica los panes.


Del santo Evangelio según san Mateo: 15, 29-37


En aquel tiempo, llegó Jesús a la orilla del mar de Galilea, subió al monte y se sentó. Acudió a él mucha gente, que llevaba consigo tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros enfermos. Los tendieron a sus pies y él los curó. La gente se llenó de admiración, al ver que los lisiados estaban curados, que los ciegos veían, que los mudos hablaban y los tullidos caminaban; por lo que glorificaron al Dios de Israel.


Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da lástima esta gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque pueden desmayarse en el camino”.


Los discípulos le preguntaron: “¿Dónde vamos a conseguir, en este lugar despoblado, panes suficientes para saciar a tal muchedumbre?”. Jesús les preguntó: “¿Cuántos panes tienen?”. Ellos contestaron: “Siete, y unos cuantos pescados”.


Después de ordenar a la gente que se sentara en el suelo, Jesús tomó los siete panes y los pescados, y habiendo dado gracias a Dios, los partió y los fue entregando a los discípulos, y los discípulos a la gente. Todos comieron hasta saciarse, y llenaron siete canastos con los pedazos que habían sobrado.         


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Recibe, Señor, los dones que te presentamos en la conmemoración de san Francisco Javier, y concédenos que, así como él partió hacia lejanas tierras con el deseo de llevar la salvación a los hombres, así también nosotros, dando eficazmente testimonio del Evangelio, sintamos la urgencia de llegar a ti, en unión de todos los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN    (Mt 10, 27)


Lo que les digo de noche, repítanlo en pleno día, dice el Señor; y lo que les digo al oído, pregónenlo desde las azoteas.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Que tus sacramentos, Dios nuestro, enciendan en nosotros aquella misma ardiente caridad que inflamó a san Francisco Javier por la salvación de las almas, para que, viviendo más dignamente nuestra vocación, consigamos con él el premio prometido a los buenos servidores. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 2 diciembre, 2014 at 15:23  Comments (1)  

LECTURAS DEL MARTES I DE ADVIENTO 2 DE DICIEMBRE (MORADO)


Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SANTA BIBIANA O VIVIANA DE ROMA


ANTÍFONA DE ENTRADA  (Zac 14, 5. 7)


Vendrá el Señor, mi Dios, y con él todos sus santos; y brillará en aquel día una gran luz.

 

ORACIÓN COLECTA


Señor Dios, muéstrate propicio a nuestras súplicas y concede, a quienes están en aflicción, el auxilio de tu amor, para que, con- solados por la presencia de tu Hijo que ya viene, no nos manche algún contagio del antiguo pecado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA.


El espíritu del Señor se posará sobre él.


Del libro del profeta Isaías: 11, 1-10


En aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, un vástago florecerá de su raíz. Sobre él se posará el espíritu del Señor, espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de piedad y temor de Dios.


No juzgará por apariencias, ni sentenciará de oídas; defenderá con justicia al desamparado y con equidad dará sentencia al pobre; herirá al violento con el látigo de su boca, con el soplo de sus labios matará al impío. Será la justicia su ceñidor, la fidelidad apretará su cintura. Habitará el lobo con el cordero, la pantera se echará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos y un muchachito los apacentará. La vaca pastará con la osa y sus crías vivirán juntas. El león comerá paja con el buey.


El niño jugará sobre el agujero de la víbora; la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. No harán daño ni estrago por todo mi monte santo, porque así como las aguas colman el mar, así está lleno el país de la ciencia del Señor.


Aquel día la raíz de Jesé se alzará como bandera de los pueblos, la buscarán todas las naciones y será gloriosa su morada.


Palabra de Dios.


Te alabamos Señor.


Del salmo 71


R/. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.


Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente. R/.


Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era tras era. De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro de la tierra. R/. Al débil librará del poderoso y ayudará al que se encuentra sin amparo; se apiadará del desvalido y pobre y salvará la vida al desdichado. R/.


Que bendigan al Señor eternamente, y tanto como el sol, viva su nombre. Que él sea la bendición del mundo entero y lo aclamen dichoso las naciones. R/.


ACLAMACIÓN


R/. Aleluya, aleluya.


Ya viene el Señor, nuestro Dios, con todo su poder para iluminar los ojos de sus hijos. R/.

 

Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo.


Del santo Evangelio según san Lucas: 10, 21-24


En aquella misma hora Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: “¡Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.


Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.     


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Que te sean agradables, Señor, nuestras humildes súplicas y ofrendas, y puesto que no tenemos merecimientos en qué apoyarnos, socórranos el poderoso auxilio de tu benevolencia. Por Jesucristo nuestro Señor.


Prefacio I o III de Adviento.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN   (2 Tim 4, 8 )


El Señor, justo juez, dará la corona merecida, a todos los que esperan con amor su venida gloriosa.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Saciados por el alimento que nutre nuestro espíritu, te rogamos, Señor, que, por nuestra participación en estos misterios, nos enseñes a valorar sabiamente las cosas de la tierra y a poner nuestro corazón en las del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 1 diciembre, 2014 at 15:29  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL LUNES I DE ADVIENTO 1 DE DICIEMBRE (MORADO)


Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedará sano.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN ELOY OBISPO


ANTÍFONA DE ENTRADA     (Jer 31, 10; Is 35, 4)


Escuchen, pueblos, la palabra del Señor y anúncienla en todos los rincones de la tierra: He aquí que vendrá nuestro Salvador, ya no tengan miedo.

 

ORACIÓN COLECTA


Ayúdanos, Señor Dios nuestro, a esperar ardorosamente la venida de tu Hijo Jesucristo, para que cuando llegue y llame, nos encuentre esperándolo en la oración y alegrándonos en su alabanza.Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA


El Señor reúne a todos los pueblos en la paz eterna de su reino.


Del libro del profeta Isaías: 2, 1-5


Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y Jerusalén: En días futuros, el monte de la casa del Señor será elevado en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas, y hacia él confluirán todas las naciones.


Acudirán pueblos numerosos, que dirán: “Vengan, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob, para que él nos instruya en sus caminos y podamos marchar por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, de Jerusalén, la palabra del Señor”.


Él será el árbitro de las naciones y el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados y de las lanzas, podaderas; ya no alzará la espada pueblo contra pueblo, ya no se adiestrarán para la guerra.


¡Casa de Jacob, en marcha! Caminemos a la luz del Señor.


Palabra de Dios.


Te alabamos Señor.


Del salmo 121


R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor.


¡Qué alegría sentí, cuando me dijeron: “Vayamos a la casa del Señor”! Y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos, delante de tus puertas. R/.

 

A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. En ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David. R/.


Digan de todo corazón: “Jerusalén, que haya paz entre aquellos que te aman, que haya paz dentro de tus murallas y que reine la paz en cada casa”. R/.


Por el amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: “La paz esté contigo”. Y por la casa del Señor, mi Dios, pediré para ti todos los bienes. R/.


ACLAMACIÓN Cfr. Sal 79, 4



R/.  Aleluya, aleluya.


Señor y Dios nuestro, ven a salvarnos; míranos con bondad y estaremos a salvo. R/.


Muchos vendrán de oriente y occidente al Reino de los cielos.


Del santo Evangelio según san Mateo: 8, 5-11


En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un oficial romano y le dijo: “Señor, tengo en mi casa un criado que está en cama, paralítico, y sufre mucho”. Él le contestó: “Voy a curarlo”.


Pero el oficial le replicó: “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; cuando le digo a uno: ‘¡Ve!’, él va; al otro: ‘¡Ven!’, y viene; a mi criado: ‘¡Haz esto!’, y lo hace”.


Al oír aquellas palabras, se admiró Jesús y dijo a los que lo seguían: “Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande. Les aseguro que muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos”.


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Recibe, Señor, estos dones que te ofrecemos, tomados de los mismos bienes que nos has dado, y haz que lo que nos das en el tiempo presente para aumento de nuestra devoción, se convierta para nosotros en prenda de tu redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Prefacio I o III de Adviento.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN       (Sal 105, 4-5; Is 38, 3)


Ven, Señor, a visitarnos con tu paz, para que nos alegremos delante de ti, de todo corazón.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Te pedimos, Señor, que nos aprovechen los misterios en que hemos participado, mediante los cuales, mientras caminamos en medio de las cosas pasajeras, nos inclinas ya desde ahora a anhelar las realidades celestiales y a poner nuestro apoyo en las que han de durar para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 30 noviembre, 2014 at 15:56  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL DOMINGO I DE ADVIENTO 30 DE NOVIEMBRE ( INICIA NUEVO AÑO LITÚRGICO CICLO B) (MORADO)


Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN ANDRÉS APÓSTOL


ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 24, 1-3)


A ti, Señor, levanto mi alma; Dios mío, en ti confío, no quede yo defraudado, que no triunfen de mí mis enemigos; pues los que esperan en ti no quedan defraudados.


No se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA


Concede a tus fieles, Dios todopoderoso, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene a nosotros, para que, mediante la práctica de las buenas obras, colocados un día a su derecha, merezcamos poseer el reino celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA


Ojalá, Señor, rasgaras los cielos y bajaras.


Del libro del profeta Isaías: 63, 16-17. 19; 64, 2-7


Tú, Señor, eres nuestro padre y nuestro redentor; ése es tu nombre desde siempre. ¿Por qué, Señor, nos has permitido alejarnos de tus mandamientos y dejas endurecer nuestro corazón hasta el punto de no temerte? Vuélvete, por amor a tus siervos, a las tribus que son tu heredad. Ojalá rasgaras los cielos y bajaras, estremeciendo las montañas con tu presencia.

 
Descendiste y los montes se estremecieron con tu presencia. Jamás se oyó decir, ni nadie vio jamás que otro Dios, fuera de ti, hiciera tales cosas en favor de los que esperan en él. Tú sales al encuentro del que practica alegremente la justicia y no pierde de vista tus mandamientos.
 
Estabas airado porque nosotros pecábamos y te éramos siempre rebeldes. Todos éramos impuros y nuestra justicia era como trapo asqueroso; todos estábamos marchitos, como las hojas, y nuestras culpas nos arrebataban, como el viento. Nadie invocaba tu nombre, nadie se levantaba para refugiarse en ti, porque nos ocultabas tu rostro y nos dejabas a merced de nuestras culpas.
 
Sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre; nosotros somos el barro y tú el alfarero; todos somos hechura de tus manos.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 79

R/. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.

 
Escúchanos, pastor de Israel; tú, que estás rodeado de querubines, manifiéstate, despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.
 
Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos, mira tú viña y visítala; protege la cepa plantada por tu mano, el renuevo que tú mismo cultivaste. R/.
 
Que tu diestra defienda al que elegiste, al hombre que has fortalecido. Ya no nos alejaremos de ti; consérvanos la vida y alabaremos tu poder. R/.


Esperamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.


De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 3-9


Hermanos: Les deseo la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor.

 
Continuamente agradezco a mi Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes por medio de Cristo Jesús, ya que por él los ha enriquecido con abundancia en todo lo que se refiere a la palabra y al conocimiento; porque el testimonio que damos de Cristo ha sido confirmado en ustedes a tal grado, que no carecen de ningún don, ustedes, los que esperan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. El los hará permanecer irreprochables hasta el fin, hasta el día de su advenimiento. Dios es quien los ha llamado a la unión con su Hijo Jesucristo, y Dios es fiel. 

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN (Sal 84, 8)






R/. Aleluya, aleluya.

 
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. R/.


Velen, pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa.


Del santo Evangelio según san Marcos: 13, 33-37


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento. Así como un hombre que se va de viaje, deja su casa y encomienda a cada quien lo que debe hacer y encarga al portero que esté velando, así también velen ustedes, pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la madrugada. No vaya a suceder que llegue de repente y los halle durmiendo. Lo que les digo a ustedes, lo digo para todos: permanezcan alerta".


Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


Se dice Credo.


PLEGARIA UNIVERSAL


Oremos a Jesús, la luz del mundo, el camino de la vida.

Después de cada petición diremos: Ven, Señor Jesús.


Por el Papa, los obispos y todos los ministros ordenados al servicio de la Iglesia, Pueblo de Dios. Oremos.

 
Por las vocaciones al sacerdocio, al diaconado y a la vida religiosa. Oremos.
 
Por todos los pueblos de la tierra, y especialmente por los que sufren a causa del hambre y de la guerra. Oremos.
 
Por las familias rotas, por los ancianos abandonados, por los niños que no conocen el cariño de unos padres. Oremos.
 
Por nosotros y por todos los cristianos, que queremos abrir un camino al Señor en nuestras vidas y preparar la llegada de su Reino. Oremos.


Ven a nosotros, Señor Jesús, para dar tu consuelo a los afligidos, tu fortaleza a los que te queremos seguir, tu luz a los que no te conocen, y un corazón nuevo a los que viven encerrados en el egoísmo. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Recibe, Señor, estos dones que te ofrecemos, tomados de los mismos bienes que nos has dado, y haz que lo que nos das en el tiempo presente para aumento de nuestra devoción, se convierta para nosotros en prenda de tu redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio I o III de Adviento.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 84, 13)


El Señor nos mostrará su misericordia y nuestra tierra producirá su fruto.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Te pedimos, Señor, que nos aprovechen los misterios en que hemos participado, mediante los cuales, mientras caminamos en medio de las cosas pasajeras, nos inclinas ya desde ahora a anhelar las realidades celestiales y a poner nuestro apoyo en las que han de durar para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 
Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.

Published in: on 29 noviembre, 2014 at 15:00  Comments (1)  

LECTURAS DEL SÁBADO XXXIV DEL T. ORDINARIO 29 DE NOVIEMBRE (VERDE)


Velen, pues, y hagan oración continuamente.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN SATURNINO DE TOLOSA OBISPO Y MÁRTIR


MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO


ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Hch 1, 14)


Los discípulos perseveraban unánimes en la oración junto con María, la Madre de Jesús.


ORACIÓN COLECTA


Dios, Padre de misericordia, cuyo Unigénito, clavado en la cruz, proclamó como Madre nuestra a su propia Madre, María santísima, concédenos, por su cooperación amorosa, que tu Iglesia, siendo cada día más fecunda, se alegre por la santidad de sus hijos y atraiga a su seno a todas las familias de los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA


Ahí no habrá ya noche, porque el Señor los iluminará con su luz.


Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 22, 1-7


El ángel del Señor me mostró a mí, Juan, el río del agua que da la vida, reluciente como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero. En el centro de la plaza de la ciudad y en cada lado del río, crecía un árbol de la vida, que daba doce cosechas al año, una cada mes, y sus hojas sirven para dar la salud a las naciones. Ahí no habrá ya ninguna maldición. En la ciudad estará el trono de Dios y el del Cordero, y sus servidores le darán culto, lo verán cara a cara, y llevarán su nombre en la frente. Ahí no habrá ya noche ni habrá necesidad de lámparas o de sol, porque el Señor Dios los iluminará con su luz y reinarán por los siglos de los siglos.

 
Luego el ángel me dijo: "Estas palabras son verdaderas y dignas de crédito. El Señor Dios, que inspiró a los profetas, ha enviado su ángel para comunicar a sus servidores lo que tiene que suceder en breve. Ya estoy a punto de llegar. Dichoso quien le hace caso al mensaje profético contenido en este libro".

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 94

R/. Demos gracias al Señor.

 
Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos a él llenos de júbilo y démosle gracias. R/.
 
Porque el Señor es un Dios grande, es un rey más grande que todos los dioses: en sus manos están los abismos de la tierra y son suyas las cumbres de las montañas; el mar es suyo, pues él lo hizo, y también la tierra, pues la formó con sus manos. R/.
 
Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo, él nuestro pastor y nosotros, sus ovejas. R/.


ACLAMACIÓN (Cfr. Lc 21, 36)



R/. Aleluya, aleluya.

 
Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre. R/.


Velen para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder.


Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 34-36


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Estén alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.

 
Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Recibe, Señor, nuestras ofrendas y conviértelas en sacramento de salvación, por cuya eficacia y por la intervención amorosa de la santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, nos llenemos de santo fervor y merezcamos quedar más íntimamente asociados, con ella, a la obra de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PREFACIO


En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, y alabarte en esta conmemoración de la Virgen María.

 
Porque ella, al aceptar tu Palabra en su corazón inmaculado, mereció concebirla en su seno virginal y, al dar a luz a su Creador, preparó el nacimiento de la Iglesia.
 
Porque ella, al aceptar junto a la cruz el encargo de tu amor, recibió como hijos a todos los hombres, redimidos por la sangre de Cristo.
 
Porque ella, al unirse a las oraciones de los Apóstoles y de los discípulos, que esperaban la venida del Espíritu Santo prometido, se convirtió en el modelo de la Iglesia suplicante. Y, desde su asunción gloriosa al cielo, sigue mostrando su amor a la Iglesia peregrina, y protege sus pasos hacia la patria del cielo, hasta que venga el Señor, lleno de gloria.
 
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos sin cesar, diciendo: Santo, Santo, Santo…


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Jn 19, 26-27)


Desde la cruz, Cristo dijo al discípulo amado: He ahí a tu Madre.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Habiendo recibido esta prenda de redención y vida, te suplicamos, Señor, que tu Iglesia, por la ayuda maternal de la santísima Virgen, instruya a todas las naciones, anunciándoles el Evangelio, y llene al mundo entero con la efusión de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 28 noviembre, 2014 at 15:32  Comments (1)  
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