LECTURAS DEL DOMINGO V DEL T. ORDINARIO 7 DE FEBRERO (VERDE)


"Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar".

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN TEODORO DE HERACLEA MILITAR MÁRTIR

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 94, 6-7

 

Entremos y adoremos de rodillas al Señor, creador nuestro, porque él es nuestro Dios.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Te rogamos, Señor, que guardes con incesante amor a tu familia santa, que tiene puesto su apoyo sólo en tu gracia, para que halle siempre en tu protección su fortaleza. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Aquí estoy, Señor, envíame.

 

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Del libro del profeta Isaías: 6, 1-2. 3-8

 

El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor, sentado sobre un trono muy alto y magnífico. La orla de su manto llenaba el templo. Había dos serafines junto a él, con seis alas cada uno, que se gritaban el uno al otro:

 

"Santo, santo, santo es el Señor, Dios de los ejércitos; su gloria llena toda la tierra".

 

Temblaban las puertas al clamor de su voz y el templo se llenaba de humo. Entonces exclamé:

 

"¡Ay de mí!, estoy perdido, porque soy un hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, porque he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos".

 

Después voló hacia mí uno de los serafines. Llevaba en la mano una brasa, que había tomado del altar con unas tenazas. Con la brasa me tocó la boca, diciéndome:

 

"Mira: Esto ha tocado tus labios. Tu iniquidad ha sido quitada y tus pecados están perdonados".

 

Escuché entonces la voz del Señor que decía: "¿A quién enviaré? ¿Quién irá de parte mía?" Yo le respondí: "Aquí estoy, Señor, envíame".

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 137

 

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R/. Cuando te invocamos, Señor, nos escuchaste.

 

De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles. Te adoraremos en tu templo. R/.

 

Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.

 

Que todos los reyes de la tierra te reconozcan al escuchar tus prodigios. Que alaben tus caminos, porque tu gloria es inmensa. R/.

 

Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones. R/.

 

Esto es lo que hemos predicado y o que ustedes han creído.

 

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De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 15, 1-11

 

Hermanos:

 

Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según estaba escrito; que se le apareció a Pedro y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles.

 

Finalmente, se me apareció también a mí, que soy como un aborto. [Porque yo perseguí a la Iglesia de Dios y por eso soy el último de los apóstoles e indigno de llamarme apóstol. Sin embargo, por la gracia de Dios, soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí; al contrario, he trabajado más que todos ellos, aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios, que está conmigo.] De cualquier manera, sea yo, sean ellos, esto es lo que nosotros predicamos y esto mismo lo que ustedes han creído.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN Mt 4, 19

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Síganme, dice el Señor, y yo los haré pescadores de hombres. R/.

 

Dejándolo todo, lo siguieron.

 

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Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 1-11

 

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud.

 

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra, echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos.

 

Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.

 

Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: "¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!" Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús le dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Luego llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Credo.

 

PLEGARIA UNIVERSAL

 

Presentémosle al Padre nuestras plegarias.

 

Después de cada petición diremos: Padre misericordioso, escúchanos.

 

Por toda la Iglesia, especialmente la de los países donde es perseguida. Oremos.

 

Por los gobernantes y los dirigentes económicos, que tienen en sus manos hacer que las riquezas de nuestro mundo lleguen a todos y nadie tenga que sufrir por no tener lo necesario para vivir. Oremos.

 

Por los legisladores de México, que, electos para servir al pueblo, busquen el bien de la mayoría. Oremos.

 

Por las organizaciones y las personas que dedican su tiempo y sus esfuerzos a luchar contra la pobreza y el hambre. Oremos.

 

Por nosotros, por nuestra comunidad. Oremos.

 

Escucha, Padre misericordioso, nuestras plegarias, y llénanos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Señor Dios nuestro, que has creado los frutos de la tierra sobre todo para ayuda de nuestra fragilidad, concédenos que también se conviertan para nosotros en sacramento de eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 5-6

 

Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Señor Dios, que quisiste hacernos participar de un mismo pan y un mismo cáliz, concédenos vivir de tal manera, que, hechos uno en Cristo, demos frutos con alegría para la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 6 febrero, 2016 at 15:25  Comments (1)  

LECTURAS DEL SÁBADO IV DEL T. ORDINARIO 6 DE FEBRERO SAN PABLO MIKI Y COMPAÑEROS MÁRTIRES (ROJO)


Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos.

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN PABLO MIKI Y COMPAÑEROS MÁRTIRES

 

ANTÍFONA DE ENTRADA  Cfr. Sab 3, 6-7.9

 

El Señor probó a sus elegidos como oro en el crisol, y los aceptó como un holocausto. En el juicio de Dios serán premiados, pues la gracia y la misericordia son para sus elegidos.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Dios nuestro, fortaleza de los santos, que por medio de la cruz te dignaste llamar a la gloria a los santos mártires Pablo Miki y compañeros, concédenos, por su intercesión, que mantengamos firmemente hasta la muerte la fe que profesamos. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Te pido que me concedas sabiduría de corazón para gobernar a tu pueblo.

 

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Del primer libro de los Reyes: 3, 4-13

 

En aquellos días, el rey Salomón fue al santuario de Gabaón a ofrecer sacrificios y ofreció mil holocaustos sobre el altar. Una noche, estando él dormido en aquel lugar, se le apareció el Señor y le dijo: "Salomón, pídeme lo que quieras y yo te lo daré".

 

Salomón le respondió: "Señor, tú trataste con misericordia a tu siervo David, mi padre, porque se portó contigo con lealtad, con justicia y rectitud de corazón. Más aún, también ahora lo sigues tratando con misericordia, porque has hecho que un hijo suyo lo suceda en el trono. Sí, tú quisiste, Señor y Dios mío, que yo, tu siervo, sucediera en el trono a mi padre, David. Pero yo no soy más que un muchacho y no sé cómo actuar. Soy tu siervo y me encuentro perdido en medio de este pueblo tuyo, tan numeroso, que es imposible contarlo. Por eso te pido que me concedas sabiduría de corazón para que sepa gobernar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal. Pues sin ella, ¿quién será capaz de gobernar a este pueblo tuyo tan grande?"

 

Al Señor le agradó que Salomón le hubiera pedido sabiduría y le dijo: "Por haberme pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas, ni la muerte de tus enemigos, sino sabiduría para gobernar, yo te concedo lo que me has pedido. Te doy un corazón sabio y prudente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti. Te voy a conceder, además, lo que no me has pedido: tanta gloria y riqueza, que no habrá rey que se pueda comparar contigo".

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 118

 

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R/. Enséñanos, Señor, a cumplir tus preceptos.

 

Sólo cumpliendo tus mandatos puede un joven vivir honestamente. Con todo el corazón te voy buscando, no me dejes desviar de tus preceptos. R/.

 

En mi pecho guardé tus mandamientos, para nunca pecar en contra tuya. Señor, bendito seas; enséñame tus leyes. R/.

 

Con mis labios he ido enumerando todos los mandamientos de tu boca. Más me gozo cumpliendo tus preceptos que teniendo riquezas. R/.

 

ACLAMACIÓN  Jn 10, 27

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

 

Andaban como ovejas sin pastor.

 

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Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 30-34

 

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: "Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco". Porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.

 

Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.

 

Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Recibe, Señor, los dones de tu pueblo,  que te presentamos al conmemorar el sacrificio  de tus santos mártires; y te pedimos que el misterio que dio valor en la persecución a los santos Pablo Miki y compañeros, nos de también a nosotros constancia en la adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sab 3,4

 

Si han padecido tormentos delante de los hombres, la esperanza de los elegidos es inquebrantable para siempre.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Conserva tus dones, Señor, en nosotros, y haz que lo que de tu bondad recibimos en la festividad de los santos mártires Pablo Miki y compañeros, sea para nosotros fuente de salvación y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 5 febrero, 2016 at 15:35  Comments (1)  

LECTURAS DEL VIERNES IV DEL T. ORDINARIO 5 DE FEBRERO SAN FELIPE DE JESÚS RELIGIOSO PROTOMÁRTIR MEXICANO (ROJO)


El que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará.

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN FELIPE DE JESÚS PROTOMÁRTIR MEXICANO

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Flp 2, 10-11

 

Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra, en los abismos, y que toda lengua proclame que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

 

Se dice Gloria

 

ORACIÓN COLECTA

 

Dios nuestro, que te dignaste aceptar la sangre de san Felipe de Jesús como primicia de la fe de nuestro pueblo, concédenos, por su intercesión, madurar en esa misma fe, para que demos testimonio de ella no solo de palabra, sino, sobre todo, con los hechos de nuestra vida diaria. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

Fuera de la Arquidiócesis de México solamente se dice una de las dos lecturas antes del Evangelio, con el salmo responsorial.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Los aceptó como holocausto.

 

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Del libro de la Sabiduría: 3,1-9

 

Las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará ningún tormento. Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su salida de este mundo era una desgracia y su salida de entre nosotros, una completa destrucción. Pero los justos están en paz.

 

La gente pensaba que sus sufrimientos eran un castigo, pero ellos esperaban confiadamente la inmortalidad. Después de breves sufrimientos recibirán una abundante recompensa, pues Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí. Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto agradable.

 

En el día del juicio brillarán los justos como chispas que se propagan en un cañaveral. Juzgarán a las naciones y dominarán a los pueblos, y el Señor reinará eternamente sobre ellos. Los que confían en el Señor comprenderán la verdad y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque Dios ama a sus elegidos y cuida de ellos.

 

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 123

 

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R/. Nuestra ayuda es invocar al Señor.

 

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando los hombres nos asaltaron, nos habría devorado vivos el fuego de su cólera. R/.

 

Las aguas nos hubieran sepultado, un torrente nos hubiera llegado al cuello, un torrente de aguas encrespadas. Bendito sea el Señor, porque no permitió que nos despedazaran con sus dientes. R/.

 

Nuestra vida se escapó como un pájaro de la trampa de los cazadores. La trampa se rompió y nosotros escapamos. Nuestra ayuda nos viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R/.

 

Aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes.

 

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De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 7-15

 

Hermanos: Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos. Por eso sufrimos toda clase de pruebas, pero no nos angustiamos. Nos abruman las preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos vemos perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no vencidos.

 

Llevamos siempre y por todas partes la muerte de Jesús en nuestro cuerpo, para que en este mismo cuerpo se manifieste también la vida de Jesús. Nuestra vida es un continuo estar expuestos a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De modo que la muerte actúa en nosotros, y en ustedes, la vida.

 

Y como poseemos el mismo espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: Creo, por eso hablo, también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes, de manera que, al extenderse la gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de Dios.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN  Mt 5, 10

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor. R/.

 

El que pierda su vida por mí, ése la encontrará.

 

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Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 23-26

 

En aquel tiempo, Jesús le dijo a la multitud: "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga. Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?

 

Por otra parte, si alguien se avergüenza de mí y de mi doctrina, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga revestido de su gloria y de la del Padre y de la gloria de los santos ángeles".

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

En la Arquidiócesis de México, se dice Credo.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Santifica, Señor, los dones que te presentamos y, por la intercesión de san Felipe de Jesús haz que nos sirvan de ayuda para conseguir la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Prefacio I o II de los santos mártires.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 16, 24

 

Si alguno quiere venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga, dice el Señor.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Alimentados con el sagrado Cuerpo y la preciosa Sangre de tu Hijo Jesucristo, te suplicamos humildemente, Señor, que, por intercesión de tu mártir san Felipe de Jesús, nos veamos libres de toda adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 4 febrero, 2016 at 15:33  Comments (1)  

LECTURAS DEL JUEVES IV DEL T. ORDINARIO 4 DE FEBRERO EN MÉXICO SANTA ÁGUEDA VIRGEN Y MÁRTIR (ROJO)


Los discípulos se fueron a predicar la conversión.

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SANTA ÁGUEDA VIRGEN Y MÁRTIR

 

SANTA JUANA DE VALOIS REINA DE FRANCIA Y FUNDADORA

 

ANTÍFONA DE ENTRADA

 

Dichosa aquella virgen que, negándose a si misma y tomando su cruz, sigue al Señor, esposo de las vírgenes y príncipe de los mártires.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Te rogamos, Señor, que la santa virgen y mártir Águeda implore para nosotros tu misericordia, ya que fue siempre grata, tanto por la fortaleza de su martirio como por el mérito de su virginidad. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Yo ya me voy por el camino de todos los mortales. Ten valor, Salomón, y sé todo un hombre.

 

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Del primer libro de los Reyes: 2, 1-4. 10-12

 

En aquel tiempo, sintiendo que se acercaba el día de su muerte, David le hizo estas recomendaciones a su hijo Salomón: "Yo ya me voy por el camino de todos los mortales. Ten valor y sé todo un hombre. Cumple los mandamientos del Señor, tu Dios; camina por sus sendas y observa sus preceptos, órdenes, decretos e instrucciones, tal como están escritos en la ley de Moisés. Si haces esto, tendrás éxito en todas tus empresas y el Señor cumplirá la promesa que me hizo al decirme: ‘Si tus hijos me son fieles a mí, el Señor, y cumplen sinceramente mi voluntad con todo su corazón y con toda su alma, no te faltará un descendiente en el trono de Israel’ ".

 

Cuando el rey David murió, lo sepultaron en la llamada ciudad de David. Reinó sobre Israel durante cuarenta años: siete en Hebrón, y treinta y tres en Jerusalén. Su hijo Salomón lo sucedió en el trono y su reino se consolidó.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

1 Crónicas 29

 

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R/. Bendito seas, Señor, Dios nuestro.

 

Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padre Jacob, desde siempre y para siempre. R/.

 

Tuya es la grandeza y el poder, el honor, la majestad y la gloria, pues tuyo es cuanto hay en el cielo y en la tierra. R/.

 

Tuyo, Señor, es el reino, tú estás por encima de todos los reyes. De ti provienen las riquezas y la gloria. R/.

 

Tú lo gobiernas todo, en tu mano están la fuerza y el poder, y de tu mano proceden la gloria y la fortaleza. R/.

 

ACLAMACIÓN Mc 1, 15

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

El Reino de Dios ya está cerca, dice el Señor. Conviértanse y crean en el Evangelio. R/.

 

Envió a los discípulos de dos en dos.

 

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Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 7-13

 

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce, los envió de dos en dos y les dio poder sobre los espíritus inmundos. Les mandó que no llevaran nada para el camino: ni pan, ni mochila, ni dinero en el cinto, sino únicamente un bastón, sandalias y una sola túnica.

 

Y les dijo: "Cuando entren en una casa, quédense en ella hasta que se vayan de ese lugar. Si en alguna parte no los reciben ni los escuchan, al abandonar ese lugar, sacúdanse el polvo de los pies, como una advertencia para ellos".

 

Los discípulos se fueron a predicar la conversión. Expulsaban a los demonios, ungían con aceite a los enfermos y los curaban.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Te pedimos, Señor, que los dones que te presentamos en la celebración de santa Águeda, por tu gracia, te sean agradables, así como te fue grato el combate de su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Ap 7, 17

 

El Cordero, que está en el trono, los conducirá a las fuentes del agua de la vida.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Señor Dios, que coronaste entre los santos a la bienaventurada Águeda por la doble corona de su virginidad y de su martirio, concédenos, por la eficacia de este sacramento, que, venciendo valerosamente todo mal, consigamos la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

Published in: on 3 febrero, 2016 at 15:19  Comments (2)  

LECTURAS DEL MIÉRCOLES IV DEL T. ORDINARIO 3 DE FEBRERO (VERDE)


Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente.
 

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN BLAS OBISPO Y MÁRTIR

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Lc 12, 42

 

Éste es el siervo fiel y prudente, a quien el Señor puso al frente de su familia.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor Dios, que en tu inefable providencia te dignaste elegir a san José como esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos que merezcamos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Soy yo, Señor, el que ha pecado. ¿Qué culpa tienen ellos, que son las ovejas?

 

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Del segundo libro de Samuel: 24, 2.9-17

 

En aquellos días, el rey David dio a Joab y a los jefes del ejército que estaban con él, esta orden: "Recorran todas las tribus de Israel, desde la ciudad de Dan hasta la de Bersebá, para hacer el censo de la población, a fin de que pueda yo saber cuánta gente tengo".

 

Joab entregó al rey los resultados del censo: en Israel había ochocientos mil hombres aptos para la guerra, y en Judá quinientos mil Pero a David le remordió la conciencia por haber mandado hacer el censo y dijo al Señor: "He pecado gravemente; pero tú, Señor, perdona la culpa de tu siervo, porque he cometido una gran locura".

 

Aquella misma noche el Señor le habló al profeta Gad, consejero de David, y le dijo: "Ve a ver a David y dile que yo, el Señor, le mando decir esto: ‘Te propongo tres castigos. Escoge uno y yo lo realizaré"’.

 

Por la mañana, Gad se presentó ante David y le preguntó: "¿Qué castigo prefieres; tres años de hambre en tu territorio; tres meses de huir, perseguido por tus enemigos; o tres días de peste en tus dominios? Piénsalo y dímelo, para que pueda yo contestarle al Señor, que me ha enviado".

 

David le respondió: "Estoy en un gran apuro. Pero prefiero caer en manos de Dios, que es el Señor de la misericordia, que en manos de los hombres". Y escogió la peste.

 

Era la época de la cosecha del trigo, cuando el Señor envió la peste sobre Israel, desde aquella misma mañana hasta el tiempo señalado. Desde Dan hasta Bersebá murieron setenta mil hombres. Pero, cuando el ángel del Señor había extendido ya su mano hacia Jerusalén, para desatar ahí la peste, el Señor tuvo compasión y le dijo: "¡Basta ya! Retira tu manó". En ese momento, el ángel se hallaba cerca de Jerusalén, en los campos de Arauná, el yebuseo.

 

Entonces el rey David, angustiado por el exterminio, oró así: "Soy yo, Señor, el que ha pecado; soy yo, el pastor, quien ha obrado mal. ¿Qué culpa tienen ellos, que son las ovejas? Castígame, pues, a mí y a los míos".

 

Palabra de Dios. 

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 31

 

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R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.

 

Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.

 

Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.

 

Por eso, en el momento de la angustia, que todo fiel te invoque, y no lo alcanzarán las grandes aguas, aunque éstas se desborden. R/.

 

ACLAMACIÓN  Jn 10, 27

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

 

Todos honran a un profeta, menos los de su tierra.

 

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Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 1-6

 

En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: "¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?" Y estaban desconcertados.

 

Pero Jesús les dijo: "Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa". Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Al prepararnos a ofrecerte. Padre Santo, este sacrificio de alabanza, te suplicamos que para cumplir la misión que nos has confiado nos ayude la intercesión de san José, a quien concediste cuidar en la tierra, haciendo las veces de padre, a tu Unigénito. El que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 25, 21

 

Alégrate, siervo bueno y fiel. Entra en el gozo de tu Señor.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 2 febrero, 2016 at 15:38  Comments (1)  

LECTURAS DEL MARTES IV DEL T. ORDINARIO 2 DE FEBRERO LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR. (BLANCO)


"Luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel".

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

FIESTA DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR

 

VIRGEN DE LA CANDELARIA

 

JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA

 

SANTA JUANA DE LESTONNAC

BENDICIÓN DE LAS VELAS Y PROCESIÓN

 

Primera forma: Procesión

1. A una hora conveniente, se reúnen los fieles en algún lugar adecuado, fuera del templo donde va a efectuarse la procesión. Los fieles sostienen en sus manos las velas apagadas.

 

2. El sacerdote, revestido de blanco, como para la misa, se acerca, junto con los ministros, al lugar donde el pueblo está congregado. En lugar de la casulla, puede usar la capa pluvial durante la bendición de las velas y la procesión.

 

3. Mientras encienden las velas, se canta la antífona siguiente u otro cántico apropiado.

 

Nuestro Señor vendrá con gran poder, e iluminará los ojos de sus siervos, aleluya.

 

4. El sacerdote, después de saludar a los fieles en la forma acostumbrada, les explica brevemente el significado del rito y los exhorta a participar en él, activa y conscientemente. Lo puede hacer con estas palabras u otras parecidas:

 

Hermanos, hace cuarenta días celebramos con júbilo el nacimiento del Señor. Hoy también la Iglesia está de fiesta al celebrar el día en que Jesús fue presentado en el templo por María y José.

 

El Señor quiso sujetarse a este rito para cumplir con las exigencias de la ley, pero, sobre todo, para manifestarse al pueblo que lo esperaba.

 

Impulsados por el Espíritu Santo, fueron al templo aquellos dos ancianos, Simeón y Ana, e iluminados por el mismo Espíritu, reconocieron al Señor y lo anunciaron a todos con entusiasmo.

 

También nosotros, que formamos el pueblo de Dios por la gracia del Espíritu Santo, vayamos al encuentro de Cristo en la casa de Dios.

 

Hallaremos al Señor en la Eucaristía mientras esperamos su venida gloriosa.

 

5. Después de la exhortación, el sacerdote bendice las velas, diciendo con las manos juntas:

 

Oremos:

 

Dios nuestro, fuente y principio de toda luz, que concediste al justo Simeón contemplar a Cristo, luz destinada a iluminar a todas las naciones, bendice estas velas con las que tus fieles van a ir a tu encuentro en medio de himnos de alabanza, y escucha su oración a fin de que por el camino del bien puedan llegar a la luz inextinguible. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

R/. Amén.

 

Y rocía las velas con agua bendita, sin decir nada.

 

6. El sacerdote toma entonces la vela destinada a él e inicia la procesión, diciendo:

 

Vayamos ahora alegres al encuentro del Señor.

 

7. Durante la procesión se canta la antífona siguiente, o algún canto apropiado.

 

R/. Cristo es la luz enviada para iluminar a las naciones y para gloria de Israel.

 

Ahora, Señor, ya puede morir en paz tu siervo, según tu promesa. R/.

 

Porque mis ojos han visto a tu salvador. R/.

 

Al Salvador a quien has puesto a la vista de todos los pueblos. R/.

 

8. Al entrar la procesión en el templo, se canta la Antífona de entrada de la misa. Al llegar al altar, el sacerdote hace la debida reverenda y, si se cree conveniente, lo inciensa. Luego se dirige a la sede, en donde se quita la capa pluvial (si la usó en la procesión) y se pone la casulla. Ahí mismo, después de que se ha cantado el Gloria, dice la Oración Colecta como de ordinario. Prosigue luego la misa de la manera acostumbrada.

 

Segunda forma: Entrada solemne

 

9. Los, fieles se reúnen en el templo, teniendo las velas en sus manos. El sacerdote, revestido de ornamentos blancos, va en compañía de los ministros y de una representación de los fieles a un sitio adecuado, ya sea ante la puerta del templo o en el interior del mismo, en donde, por lo menos una gran parte de los fieles, puedan participar cómodamente de la ceremonia.

 

10. Al llegar el sacerdote al sitio escogido para la bendición de las velas, se encienden éstas, y se canta la antífona ‘Nuestro Señor vendrá con gran poder’ (cfr. n. 3, p. 27), u otro cántico apropiado.

 

11. En seguida el sacerdote, después del saludo al pueblo y de la breve exhortación, bendice las velas, como se indica en los nos. 4-5; se efectúa luego la procesión con los cánticos, como en los nos. 6-7. Para la misa se observa lo indicado en el n. 8.

 

 

 

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 47, 10-11)

 

Meditamos, Señor, los dones de tu amor en medio de tu templo. Tu alabanza llega a los confines de la tierra como tu fama. Tu diestra está llena de justicia.

 

Se dice Gloria.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Dios todopoderoso y eterno, suplicamos humildemente a tu majestad que así como en este día fue presentado al templo tu Unigénito en su realidad humana como la nuestra,así nos concedas, con el espíritu purificado, ser presentados ante ti. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Tenía que asemejarse en todo a sus hermanos.

 

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De la carta a los hebreos: 2, 14-18

 

Hermanos: Todos los hijos de una familia tienen la misma sangre; por eso, Jesús quiso ser de nuestra misma sangre, para destruir con su muerte al diablo, que mediante la muerte, dominaba a los hombres, y para liberar a aquellos que, por temor a la muerte, vivían como esclavos toda su vida.

 

Pues como bien saben, Jesús no vino a ayudar a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham; por eso tuvo que hacerse semejante a sus hermanos en todo, a fin de llegar a ser sumo sacerdote, misericordioso con ellos y fiel en las relaciones que median entre Dios y los hombres, y expiar así los pecados del pueblo. Como él mismo fue probado por medio del sufrimiento, puede ahora ayudar a los que están sometidos a la prueba.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 23

 

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R/. El Señor es el rey de la gloria.

 

 

¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va a entrar el rey de la gloria! R/.

 

Y ¿quién es el rey de la gloria? Es el Señor, fuerte y poderoso, el Señor, poderoso en la batalla. R/.

 

¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va a entrar el rey de la gloria! R/.

 

Y ¿quién es el rey de la gloria? El Señor, Dios de los ejércitos, es el rey de la gloria. R/.

 

 

ACLAMACIÓN (Lc 2, 32)

 

 

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R/. Aleluya, aleluya.


Cristo es la luz que alumbra a las naciones y la gloria de tu pueblo, Israel. R/.

 

 

Mis ojos han visto al Salvador

 

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Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 22-40

 

Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.

 

Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo:

 

"Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel".

 

 

El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones.


Y a ti, una espada te atravesará el alma".

 

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel.

 

Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con Él.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Que te sea grata, Señor, la ofrenda de tu Iglesia desbordante de alegría, tu que quisiste que tu Unigénito te fuera ofrecido, como Cordero inmaculado, para la vida del mundo.El que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

PREFACIO

 

En verdad es justo y necesario es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, porque al ser presentado hoy en el templo tu eterno Hijo, fue proclamado por el Espíritu Santo gloria de Israel y luz de las naciones.

 

Por eso, nosotros, al venir hoy llenos de júbilo al encuentro del Salvador, te alabamos con los ángeles, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo…

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 2, 30-31)

 

Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has puesto ante la vista de todos los pueblos.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

 

Señor, por este sacramento que acabamos de recibir, lleva su plenitud en nosotros la obra de tu gracia,tú, que colmaste las esperanzas del anciano Simeón; para que, así como el no vio la muerte sin que antes mereciera tener en sus brazos a Cristo, así nosotros, al salir al encuentro del Señor, merezcamos alcanzar la vida eterna. El que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

Published in: on 1 febrero, 2016 at 15:52  Comments (10)  

LECTURAS DEL LUNES IV DEL T. ORDINARIO 1 DE FEBRERO (VERDE)


"Vete a tu casa a vivir con tu familia y cuéntales lo misericordioso que ha sido el Señor contigo".

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SANTA BRÍGIDA DE IRLANDA RELIGIOSA FUNDADORA

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Rm 5, 5; cfr. 8, 11

 

El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el  Espíritu Santo, que habita en nosotros.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor Dios, que has ilustrado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, concédenos que, bajo su inspiración, sepamos discernir lo que es recto y experimentemos siempre el gozo de su consuelo. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Huyamos de Absalón. Dejen que Semeí me maldiga, porque se lo ha ordenado el Señor.

 

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Del segundo libro de Samuel: 15, 13-14. 30; 16, 5-13

 

En aquellos días, llegó un hombre a avisar a David: "Todos los israelitas se han puesto de parte de Absalón". Entonces David les dijo a sus servidores que estaban con él en Jerusalén: "Huyamos pronto, porque si llega Absalón no nos dejará escapar. Salgamos a toda prisa, pues si se nos adelanta y nos alcanza, nos matará y pasará a cuchillo a todos los habitantes de la ciudad".

 

Al subir por el monte de los Olivos, David iba llorando, con la cabeza cubierta y los pies descalzos. Todos sus acompañantes iban también con la cabeza cubierta y llorando.

 

Cuando llegaron a Bajurim, un hombre de la familia de Saúl, llamado Semeí, hijo de Guerá, les salió al encuentro y se puso a seguirlos. Los iba maldiciendo y arrojaba piedras a David y a todos sus hombres. El pueblo y los soldados se agruparon en torno a David. Semeí le gritaba: "Fuera de aquí, asesino malvado. El Señor te está castigando por toda la sangre de la casa de Saúl, cuyo trono has usurpado. El Señor ha entregado el trono a tu hijo Absalón y tú has caído en desgracia, porque eres un asesino".

 

Abisay, hijo de Sarvia, le dijo entonces a David: "¿Por qué se ha de poner a maldecir a mi señor ese perro muerto? Déjame ir a donde está y le corto la cabeza". Pero el rey le contestó: "¿Qué le vamos a hacer? Déjalo; pues si el Señor le ha mandado que me maldiga, ¿quién se atreverá a pedirle cuentas?" Enseguida, David dijo a Abisay y a todos sus servidores: "Si mi propio hijo quiere matarme, ¿con cuánta mayor razón este hombre de la familia de Saúl? Déjenlo que me maldiga, pues se lo ha ordenado el Señor. Tal vez el Señor se apiade de mi aflicción y las maldiciones de hoy me las convierta en bendiciones". Y David y sus hombres prosiguieron su camino.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 3

 

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R/. Levántate, Señor, y sálvame, Dios mío.

 

Mira, Señor, cuántos contrarios tengo, y cuántos contra mí se han levantado; cuántos dicen de mí: "Ni Dios podrá salvarlo". R/.

 

Mas tú, Señor, eres mi escudo, mi gloria y mi victoria; desde tu monte santo me respondes cuando mi voz te invoca. R/.

 

En paz me acuesto, duermo y me despierto, porque el Señor es mi defensa. No temeré a la enorme muchedumbre que me cerca y me acecha. R/.

 

ACLAMACIÓN Lc 7, 16

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

 

Espíritu inmundo, sal de este hombre.

 

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Del santo Evangelio según san Marcos: 5, 1-20

 

En aquel tiempo, después de atravesar el lago de Genesaret, Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó Jesús, vino corriendo desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu inmundo, que vivía en los sepulcros. Ya ni con cadenas podían sujetarlo; a veces habían intentado sujetarlo con argollas y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba las argollas; nadie tenía fuerzas para dominarlo. Se pasaba días y noches en los sepulcros o en el monte, gritando y golpeándose con piedras.

 

Cuando aquel hombre vio de lejos a Jesús, se echó a correr, vino a postrarse ante él y gritó a voz en cuello: "¿Qué quieres tú conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo? Te ruego por Dios que no me atormentes". Dijo esto porque Jesús le había mandado al espíritu inmundo que saliera de aquel hombre. Entonces le preguntó Jesús: "¿Cómo te llamas?" Le respondió: "Me llamo Legión, porque somos muchos". Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca.

 

Había allí una gran piara de cerdos, que andaban comiendo en la falda del monte. Los espíritus le rogaban a Jesús: "Déjanos salir de aquí para meternos en esos cerdos". Y Él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y todos los cerdos, unos dos mil, se precipitaron por el acantilado hacia el lago y se ahogaron. Los que cuidaban los cerdos salieron huyendo y contaron lo sucedido, en el pueblo y en el campo. La gente fue a ver lo que había pasado. Se acercaron a Jesús y vieron al antes endemoniado, ahora en su sano juicio, sentado y vestido. Entonces tuvieron miedo. Y los que habían visto todo, les contaron lo que le había ocurrido al endemoniado y lo de los cerdos. Ellos comenzaron a rogarle a Jesús que se marchara de su comarca. Mientras Jesús se embarcaba, el endemoniado le suplicaba que lo admitiera en su compañía, pero Él no se lo permitió y le dijo: "Vete a tu casa a vivir con tu familia y cuéntales lo misericordioso que ha sido el Señor contigo". Y aquel hombre se alejó de ahí y se puso a proclamar por la región de Decápolis lo que Jesús había hecho por él. Y todos los que lo oían se admiraban.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Santifica, Señor, los dones que te ofrecemos y purifica nuestros corazones con la luz del Espíritu Santo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PREFACIO

 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.

 

Porque Él después de subir al cielo, donde está sentado a tu derecha, derramó sobre tus hijos de adopción el Espíritu Santo que había prometido.

 

Por eso, Señor, con todos los ángeles, te aclamamos ahora y por siempre, diciendo: Santo, Santo, Santo…

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 67, 29-30

 

Confirma, Señor, las obras que realizaste por nosotros, desde tu templo santo de Jerusalén.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Que la efusión de tu Espíritu Santo, Señor, purifique nuestros corazones y los fecunde con la aspersión íntima de su divino rocío. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 31 enero, 2016 at 15:20  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL DOMINGO IV DEL T. ORDINARIO 31 DE ENERO (VERDE)


Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra.

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN JUAN BOSCO SACERDOTE FUNDADOR

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 105, 47

 

Sálvanos, Señor y Dios nuestro; reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Concédenos, Señor Dios nuestro, adorarte con toda el alma y amar a todos los hombres con afecto espiritual. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Te consagré profeta para las naciones.

 

clip_image002Del libro del profeta Jeremías: 1, 4-5. 17-19

 

En tiempo de Josías, el Señor me dirigió estas palabras: "Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco; desde antes de que nacieras, te consagré como profeta para las naciones. Cíñete y prepárate; ponte en pie y diles lo que yo te mando. No temas, no titubees delante de ellos, para que yo no te quebrante.

 

Mira: hoy te hago ciudad fortificada, columna de hierro y muralla de bronce, frente a toda esta tierra, así se trate de los reyes de Judá, como de sus jefes, de sus sacerdotes o de la gente del campo. Te harán la guerra, pero no podrán contigo, porque yo estoy a tu lado para salvarte".

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 70

 

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R/. Señor, tú eres mi esperanza.

 

Señor, tú eres mi esperanza, que no quede yo jamás defraudado. Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme; escucha mi oración y ponme a salvo. R/.

 

Sé para mí un refugio, ciudad fortificada en que me salves. Y pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame, Señor, de los malvados. R/.

 

Señor, tú eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confío. Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me sostenías. R/.

 

Yo proclamaré siempre tu justicia y a todas horas, tu misericordia. Me enseñaste a alabarte desde niño y seguir alabándote es mi orgullo. R/.

 

Entre estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor, el amor es la mayor de las tres.

 

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De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 12, 31-13, 13

 

Hermanos: [Aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que una campana que resuena o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don de profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado sublime el don de ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosna todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.]

 

El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. El amor disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin límites.

 

El amor dura por siempre; en cambio, el don de profecía se acabará; el don de lenguas desaparecerá y el don de ciencia dejará de existir, porque nuestros dones de ciencia y de profecía son imperfectos. Pero cuando llegue la consumación, todo lo imperfecto desaparecerá.

 

Cuando yo era niño, hablaba como niño, sentía como niño y pensaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, hice a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo y oscuramente, pero después será cara a cara. Ahora sólo conozco de una manera imperfecta, pero entonces conoceré a Dios como él me conoce a mí. Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor; pero el amor es la mayor de las tres.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN  Lc 4, 18

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.

 

Jesús, como Elías y Eliseo, no fue enviado tan sólo a los judíos.

 

clip_image006Del santo Evangelio según san Lucas: 4, 21-30

 

En aquel tiempo, después de que Jesús leyó en la sinagoga un pasaje del libro de Isaías, dijo: "Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír". Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus labios, y se preguntaban: "¿No es éste el hijo de José?"

 

Jesús les dijo: "Seguramente me dirán aquel refrán: `Médico, cúrate a ti mismo’ y haz aquí, en tu propia tierra, todos esos prodigios que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm". Y añadió: "Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra. Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías, cuando faltó la lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón. Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, que era de Siria".

Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira, y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta un precipicio de la montaña sobre la que estaba construida la ciudad, para despeñarlo. Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Credo

 

PLEGARIA UNIVERSAL

 

Con la confianza que nos da ser hijos de Dios, presentémosle al Padre nuestras plegarias.

 

Después de cada petición diremos: Padre misericordioso,

escúchanos.

 

– Por el Papa Francisco, por nuestro obispo………., por los presbíteros y los diáconos. Que en este Año de la Misericordia sepan transmitir al pueblo cristiano la alegría de creer en Jesucristo. Oremos.

 

– Por los religiosos y religiosas. Que sean siempre una presencia viva del amor y la misericordia de Dios en el mundo. Oremos.

 

– Por los gobernantes y los políticos. Que no tengan miedo de trabajar con sinceridad y decisión por el bien de las personas, especialmente de las más débiles. Oremos.

 

– Por los jóvenes que después de largos años de estudio no pueden encontrar un trabajo digno. Que quienes pueden cambiar esta injusta situación, hagan todo lo que está en sus manos para lograrlo. Oremos.

 

– Por los enfermos. Que vivan con fe y esperanza su enfermedad.

Oremos.

 

– Por los que estamos aquí reunidos participando de la Eucaristía. Que crezca sin cesar nuestro amor a Dios y a los demás. Oremos.

 

Escucha, Padre, nuestra oración, y haz que tu nombre sea conocido en toda la tierra. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Recibe, Señor, complacido, estos dones que ponemos sobre tu altar en señal de nuestra sumisión a ti y conviértelos en el sacramento de nuestra redención. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mt 5, 3-4

 

Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los humildes porque heredarán la tierra.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Te rogamos, Señor, que, alimentados con el don de nuestra redención, este auxilio de salvación eterna afiance siempre nuestra fe en la verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Published in: on 30 enero, 2016 at 15:20  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL SÁBADO III DEL T. ORDINARIO 30 DE ENERO (VERDE O BLANCO)


Él se despertó, reprendió al viento y dijo al mar "¡Cállate, enmudece!"

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SANTA JACINTA MARISCOTTI VIRGEN

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 44, 13.15.16

 

Todos los nobles del pueblo buscan tu favor: te llevan ante el Rey, con séquito de vírgenes, te siguen tus compañeras en medio de alegría y cantos.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Perdona, Señor, los pecados de tus siervos; y, a quienes no logramos agradarte con nuestros actos, sálvanos por la intercesión de la Madre de tu Hijo, nuestro Señor. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

He pecado contra el Señor.

 

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Del segundo libro de Samuel: 12, 1-7. 10-17

 

En aquellos días, el Señor envió al profeta Natán para que fuera a ver al rey David. Llegó Natán ante el rey y le dijo: "Había dos hombres en una ciudad, uno rico y el otro pobre. El rico tenía muchas ovejas y numerosas reses. El pobre sólo tenía una ovejita, que se había comprado; la había criado personalmente y ella había crecido con él y con sus hijos. Comía de su pan, bebía de su vaso y dormía junto a él. La quería como a una hija. Un día llegó un visitante a la casa del rico, y éste no quiso sacrificar ninguna de sus ovejas ni de sus reses, sino que se apoderó de la ovejita del pobre, para agasajar a su huésped".

 

Al escuchar esto, David se puso furioso y le dijo a Natán: "Verdad de Dios que el hombre que ha hecho eso debe morir. Puesto que no respetó la ovejita del pobre, tendrá que pagar cuatro veces su valor". Entonces Natán le dijo a David: "¡Ese hombre eres tú! Por eso te manda decir el Señor: ‘La muerte por espada no se apartará nunca de tu casa, pues me has despreciado, al apoderarte de la esposa de Urías, el hitita, y hacerla tu mujer. Yo haré que de tu propia casa surja tu desgracia, te arrebataré a tus mujeres ante tus ojos y se las daré a otro, que dormirá con ellas en pleno día. Tú lo hiciste a escondidas; pero yo cumpliré esto que te digo, ante todo Israel y a la luz del sol’ ".

 

David le dijo a Natán: "He pecado contra el Señor". Natán le respondió: "El Señor te perdona tu pecado. No morirás. Pero por haber despreciado al Señor con lo que has hecho, el hijo que te ha nacido morirá". Y Natán se fue a su casa.

 

El Señor mandó una grave enfermedad al niño que la esposa de Urías le había dado a David. Éste pidió a Dios por el niño, hizo ayunos rigurosos y de noche se acostaba en el suelo. Sus servidores de confianza le rogaban que se levantara, pero él no les hacía caso y no quería comer con ellos.

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 50

 

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R/. Crea en mí, Señor, un corazón puro.

 

Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. R/.

 

Devuélveme tu salvación, que regocija, y mantén en mí un alma generosa. Enseñaré a los descarriados tus caminos y volverán a ti los pecadores. R/.

 

Líbrame de la sangre, Dios, salvador mío y aclamará mi lengua tu justicia. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. R/.

 

ACLAMACIÓN  Jn 3, 16

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él tenga vida eterna. R/.

 

¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?

 

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Del santo Evangelio según san Marcos: 4, 35-41

 

Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: "Vamos a la otra orilla del lago". Entonces los discípulos despidieron a la gente y condujeron a Jesús en la misma barca en que estaba. Iban además otras barcas.

 

De pronto se desató un fuerte viento y las olas se estrellaban contra la barca y la iban llenando de agua. Jesús dormía en la popa, reclinado sobre un cojín. Lo despertaron y le dijeron: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?" Él se despertó, reprendió al viento y dijo al mar "¡Cállate, enmudece!" Entonces el viento cesó y sobrevino una gran calma. Jesús les dijo: "¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?" Todos se quedaron espantados y se decían unos a otros: "¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?"

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Recibe, Señor, los dones que te ofrecemos; y haz que nuestros corazones, iluminados con la luz del Espíritu Santo, siguiendo el ejemplo de la bienaventurada Virgen María, puedan buscar y cumplir siempre tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Prefacio de santa María Virgen

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

 

Alaben al Señor, Dios nuestro, porque en María, su sierva, ha realizado su misericordia, prometida a la casa de Israel.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Habiendo recibido, el sacramento de la salvación y de la fe, te pedimos, Señor, que, al conmemorar con devoción a la santísima Virgen María, merezcamos participar con ella del amor divino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 29 enero, 2016 at 15:41  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL VIERNES III DEL T. ORDINARIO 29 DE ENERO (VERDE)


¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar?

 

 

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RESPUESTAS DE FE S.D.A.

 

SAN SULPICIO SEVERO OBISPO

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 88, 2

 

Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a conocer que su fidelidad es eterna.

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor Dios, cuya misericordia es incalculable e infinito el tesoro de su bondad, aumenta, benigno, la fe del pueblo a ti consagrado, para que todos comprendan con verdadera claridad con cuánto amor fueron creados, con qué sangre redimidos y con qué Espíritu reengendrados. Por nuestro Señor Jesucristo…

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

Pon a Urías en el sitio más peligroso, para que lo maten.

 

clip_image002Del segundo libro de Samuel: 11, 1-4. 5-10. 13-17

 

En la época del año en que los reyes acostumbraban salir a la guerra, David envió a Joab con sus oficiales y todo Israel contra los amonitas. Los derrotaron y pusieron sitio a Rabbá.

 

David se había quedado en Jerusalén. Un día, al atardecer, se levantó de dormir y se puso a pasear por la terraza del palacio; desde ahí vio a una mujer que se estaba bañando. Era una mujer muy hermosa. David mandó preguntar quién era aquella mujer y le dijeron: "Es Betsabé, hija de Eliam, esposa de Urías, el hitita". David mandó unos criados a buscarla. Se la trajeron a su casa y durmió con ella. La mujer quedó embarazada y le mandó decir a David: "Estoy encinta". Entonces David le envió un mensaje a Joab: "Haz que venga Urías, el hitita". Joab cumplió la orden, y cuando Urías se presentó a David, el rey le preguntó por Joab, por el ejército y por el estado de la guerra. Luego le dijo: "Ve a descansar a tu casa, en compañía de tu esposa". Salió Urías del palacio de David y éste le mandó un regalo. Pero Urías se quedó a dormir junto a la puerta del palacio del rey, con los demás servidores de su señor, y no fue a su casa. Le avisaron a David: "Urías no fue a su casa". Al día siguiente, David lo convidó a comer con él y lo hizo beber hasta embriagarse. Ya tarde, salió Urías y se volvió a quedar a dormir con los servidores de su señor y no fue a su casa.

 

A la mañana siguiente escribió David a Joab una carta y se la envió con Urías. En ella le decía: "Pon a Urías en el sitio más peligroso de la batalla y déjalo solo para que lo maten". Joab, que estaba sitiando la ciudad, puso a Urías frente a los defensores más aguerridos. Los sitiados hicieron una salida contra Joab y murieron algunos del ejército de David, entre ellos, Urías, el hitita. 

 

Palabra de Dios.

 

Te alabamos, Señor.

 

Del salmo 50

 

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R/. Misericordia, Señor, hemos pecado.

 

Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R/.

 

Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.

 

Es justa tu sentencia y eres justo, Señor, al castigarme. Nací en la iniquidad, y pecador me concibió mi madre. R/.

 

Haz que sienta otra vez júbilo y gozo y se alegren los huesos quebrantados. Aleja de tu vista mis maldades y olvídate de todos mis pecados. R/.

 

ACLAMACIÓN  Cfr. Mt 11, 25

 

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R/. Aleluya, aleluya.

 

Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.

 

El hombre siembra su campo, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece.

 

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Del santo Evangelio según san Marcos: 4, 26-34

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha".

 

Les dijo también: "¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra".

 

Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.

 

Palabra del Señor.

 

Gloria a ti, Señor Jesús.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Recibe benignamente, Señor, nuestras ofrendas y conviértelas en el sacramento de la redención, memorial de la Muerte y Resurrección de tu Hijo, para que, por la eficacia de este sacrificio, poniendo siempre nuestra confianza en Cristo, lleguemos a la vida eterna. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 19, 34

 

Uno de los soldados, le traspasó el costado con una lanza e inmediatamente salió sangre y agua.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Concédenos, Dios misericordioso, que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, bebamos confiadamente en la fuente de la misericordia y nos mostremos más y más misericordiosos con nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 28 enero, 2016 at 15:15  Dejar un comentario